lunes, 2 de mayo de 2011

Registro de los Derechos Humanos en Estados Unidos en 2010


Consejo de Estado de la República Popular China.

A continuación presentamos el texto íntegro del Registro de los Derechos Humanos en Estados Unidos en 2010, publicado el domingo 10 de abril en Beijing por la Oficina de Información del Consejo de Estado (gabinete de China) y difundido por la agencia Xinhua.

El Departamento de Estado de los Estados Unidos publicó el 8 de abril de 2011 su Informe Anual por Países sobre Prácticas de Derechos Humanos en 2010. Tal y como en años anteriores, el informe rebosa de acusaciones sobre la situación de los derechos humanos en más de 190 países y regiones del mundo, incluida China, pero ignora intencionalmente o apenas menciona la mala situación de los derechos humanos de su propio país.

El Registro de los Derechos Humanos de EEUU en 2010 tiene como objetivo ayudar a que los pueblos de todo el mundo logren entender mejor la verdadera situación de los derechos humanos en EEUU y exigir a ese país que afronte sus propios asuntos de derechos humanos.

I. Sobre la vida, la propiedad y la seguridad personal.

Estados Unidos es el país que sufre los crímenes más graves en todo el mundo, y la vida, propiedad y seguridad personal de sus habitantes no están garantizadas.

Cada año, una de cada cinco personas es víctima de un crimen en EEUU (10 Facts About Crime in the United States that Will Blow Your Mind, Beforeitsnews.com), la tasa más alta del Planeta. En 2009, los residentes estadounidenses mayores de 12 años sufrieron un total estimado de 4,3 millones de crímenes violentos, 15,6 millones de delitos de propiedad así como 133.000 robos personales, con lo que la cifra de víctimas por 1.000 personas fue de 17,1, de acuerdo con un informe dado a conocer por el Departamento de Justicia de EEUU el 13 de octubre de 2010 (Criminal Victimization 2009, del Departamento de Justicia de Estados Unidos, www.ojp.usdoj.gov). La incidencia de delitos se disparó en muchas ciudades de EEUU, como por ejemplo en St. Louis, en el estado de Missouri, donde se perpetraron 2.070 crímenes violentos por 100.000 residentes, convirtiéndola en la ciudad más peligrosa del país (St. Louis Tops List of Most Dangerous US Cities, the Associated Press, el 22 de noviembre de 2010, citando a un estudio de CQ Press divulgado el 21 de noviembre de 2010). A su vez, los residentes de Detroit, en el estado de Michigan, son víctimas de más de 15.000 crímenes violentos al año, lo cual significa que la ciudad registra 1.600 crímenes violentos por cada 100.000 residentes. Las cuatro mayores ciudades de EEUU, Philadelphia, Chicago, Los Angeles y Nueva York, registraron un incremento de asesinatos en 2010 en comparación con el año anterior (USA Today, 5 de diciembre de 2010). Durante la semana del 29 de marzo al 4 de abril se cometieron 25 homicidios en el condado de Los Ángeles y en la primera mitad de 2010 un total de 373 fueron asesinadas en ese mismo lugar (www.lapdonline.org). Desde el 11 de noviembre de 2010, la ciudad de Nueva York registró un aumento de doble dígito de la tasa de homicidios, con un total de 464 casos, una subida del 16 por ciento frente a los 400 reportados durante el mismo periodo del año anterior (The Washington Post, el 12 de noviembre de 2010).

El control de EEUU sobre la ya desenfrenada posesión de armas en el país fue laxo. La agencia Reuters informó el 10 de noviembre de 2010 que EEUU es el país que más armas particulares posee. Aproximadamente 90 millones de personas poseen unos 200 millones de armas en EEUU, país cuya población es de unos 300 millones de habitantes. Con cuatro votos a favor y uno en contra, el Tribunal Supremo de EEUU dictaminó el 28 de junio de 2010 que la segunda enmienda a la Constitución de ese país autoriza a los ciudadanos estadounidenses a poseer armas, derecho que no puede ser violado por los gobiernos estatal o local, ampliando de esta manera el permiso de posesión de armas para la defensa personal al país entero (The Washington Post, 29 de junio de 2010). Los bares de los cuatro estados de Tennessee, Arizona, Georgia y Virginia admiten a clientes con armas cargadas mientras que otros 18 estados de EEUU permiten llevar armas a los clientes de restaurantes que sirven alcohol (The New York Times, 3 de octumbre de 2010). En Tennessee hay casi 300.000 titulares de permisos de revólveres. El 7 de junio de 2010, el periódico The Washington Times informó que en noviembre de 2008 adquirieron armas de fuego un total de 450.000 personas más que durante el mismo mes del año 2007, lo que representa un incremento 10 veces mayor a la diferencia registrada entre noviembre de 2006 y el mismo mes de 2007. A su vez, entre noviembre de 2008 y octubre de 2009 compraron armas casi 2,5 millones de personas más que durante los 12 meses precedentes (The Washington Times, 7 de junio de 2010). Los frecuentes tiroteos ocurridos en las universidades estadounidenses han llamado la atención de la opinión pública en los últimos años. El diario británico Daily Telegraph informó en su edición del 21 de febrero de 2011 de que el estado de Texas adoptará una nueva ley que permitirá a 500.000 estudiantes y profesores de 38 universidades públicas locales entrar en los campus con armas. El estado de Utah ya cuenta con una legislación similar en vigor.

Estados Unidos registró un marcado incremento de delitos relacionados con armas de fuego. Las estadísticas demuestran que en ese país hubo 12.000 homicidios causados por armas al año (The New York Times, 26 de septiembre de 2010). Según cifras publicadas por el Departamento de Justicia de EEUU el 13 de octubre de 2010, el año anterior el 22 por ciento del total de crímenes violentos empleó armas de fuego en ese país, mientras que un 47 por ciento de robos también se cometió con el uso de armas (www.ojp.usdoj.gov, 13 de octubre de 2010). El 30 de marzo de 2010, cinco hombres asesinaron a cuatro personas e hirieron a otras cinco en un tiroteo efectuado desde un coche (The Washington Post, 27 de abril de 2010) mientras que en abril se produjeron seis tiroteos separados que dejaron un total de 16 víctimas, dos de ellas mortales (www.myfoxchicago.com). El 3 de abril sucedió otro tiroteo mortal en un restaurante del norte de Hollywood, en los Ángeles, que dejó un total de cuatro muertos y otros dos heridos (www.nbclosangeles.com, 4 de abril de 2010). Por lo menos una persona pereció y otras 21 resultaron heridas en tiroteos independientes en Chicago entre las fechas aproximadas del 29 y el 30 de mayo (www.chicagobreakingnews.com, 30 de mayo de 2010). En junio del mismo año, un total de 52 personas fueron acribilladas en un fin de semana en Chicago (www.huffingtonpost.com, 21 de junio de 2010). Entre mayo y julio tres agentes de la policía perecieron por balas a manos de asaltantes (Chicago Tribune, 19 de julio de 2010). En todo el mes de julio fueron tiroteadas en Chicago 303 personas, de las cuales 33 fallecieron. Entre el 5 y el 8 de noviembre, cuatro personas murieron y otras cinco resultaron heridas en dos tiroteos separados en Oakland, en el estado de California (World Journal, 11 de noviembre de 2010). El 30 de noviembre de 2010 un adolescente de 15 años tomó como rehenes a su profesora y a 24 compañeros de clase a punta de pistola en el condado de Marinette, estado de Wisconsin (abcNews, 30 de noviembre de 2010). El día 8 de enero de este año la miembro de la Cámara de Representantes de EEUU Gabrielle Giffords resultó herida de gravedad por disparos en Tucson, estado de Arizona. Además, el crimen causó la muerte de seis personas e hirió a otras 12 (Los Angeles Times, 9 de enero de 2011).

II. Sobre los Derechos Civiles y Políticos.

El gobierno de Estados Unidos comete graves violaciones de los derechos civiles y políticos de los ciudadanos.

La privacidad de los individuos se ha visto socavada. Según las cifras difundidas en septiembre de 2010 por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, siglas en inglés), más de 6.600 viajeros fueron sometidos a registros mediante dispositivos electrónicos entre el 1 de octubre de 2008 y el 2 de junio de 2010. Prácticamente la mitad de ellos eran ciudadanos estadounidenses. El 7 de septiembre de 2010, el periódico Wall Street Journal informó de que el Departamento de Seguridad Interna (DHS, siglas en inglés) había sido denunciado por aplicar políticas que permiten la inspección e incautación de ordenadores portátiles, teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos sin necesidad de que exista ninguna sospecha razonable de delito. Estas políticas no ponen límite al tiempo por el que el departamento puede retener las pertenencias de los viajeros ni al tipo de información privada que puede ser analizada, copiada o retenida. Tampoco existe provisión alguna sobre la aprobación o la supervisión judicial. Cuando el periodista colombiano Hollman Morris solicitó el 17 de julio de 2010 un visado de estudiante para ingresar en la Universidad de Harvard con una beca de investigación, las autoridades competentes se lo denegaron recurriendo al argumento de que era inelegible bajo la sección de "actividades terroristas" del Acta Patriótica. Un estadounidense de origen árabe llamado Yasir Afifi, residente de California, descubrió que el FBI había colocado un dispositivo GPS cerca de la rueda trasera derecha de su vehículo. En agosto de 2010, la ACLU, la Asian Law Caucus y el semanario San Francisco Bay Guardian presentaron una demanda para exigir que se difundieran los documentos del FBI relacionados con la investigación y vigilancia de las comunidades musulmanas de la zona. La oficina del FBI de San Francisco se negó a comentar el asunto arguyendo que la investigación "todavía estaba en curso" (The Washington Post, 13 de octubre de 2010). En octubre de 2010, la Administración de Seguridad en el Transporte de EEUU elevó los niveles de seguridad en los aeropuertos estadounidenses, requiriendo que los pasajeros pasen por escáneres de cuerpo entero y argumentando que los pasajeros no pueden negarse a ello basándose en sus creencias religiosas. Los grupos de libertades civiles respondieron diciendo que los chequeos de seguridad intensivos van en contra de las libertades civiles como la libertad religiosa, el derecho a la privacidad y la protección constitucional contra los registros irrazonables (AP, 16 de noviembre de 2010). La ACLU y la Asociación de Viajes de EEUU han recibido miles de reclamaciones contra las medidades de seguridad en los aeropuertos (The Christian Science Monitor, el 20 de noviembre de 2010).

El abuso de la violencia y el recurso a la tortura para obtener confesiones de los sospechosos son prácticas comunes entre los miembros de las fuerzas de seguridad de Estados Unidos. Según una noticia publicada el 14 de octubre de 2010 por Associated Press, el Departamento de Policía de Nueva York (NYDP, siglas en inglés) pagó alrededor de 964 millones de dólares para resolver reclamaciones sobre la conducta de sus agentes. En uno de los casos, un hombre desarmado murió en el día de su boda durante un tiroteo en el que la policía utilizó 50 balas. Los tres agentes implicados fueron absueltos de los cargos de homicidio y el NYDP resolvió el caso pagándole una cierta cantidad de dinero a la prometida y los amigos de la víctima a modo de compensación (China Press, 15 de octubre de 2010). Estados Unidos alardea de su "justicia judicial".¿Acaso se ha hecho justicia en los casos de estas víctimas? En junio de 2010, un jurado federal declaró al ex teniente de policía de Chicago Jon Burge culpable de perjurio y obstrucción a la justicia. Tanto Burge como los agentes a sus órdenes aplicaron descargas eléctricas, sofocaron y quemaron a sospechosos para hacerles confesar en las décadas de 1970 y 1980 (The Boston Globe, 2 de noviembre de 2010). El Chicago Tribune informó el 12 de mayo de 2010 de que la policía de Chicago había sido acusada de llevar a cabo detenciones sin tener órdenes de arresto y encadenar a los detenidos a paredes o bancos de metal, dejarlos sin comer, prohibirles ir al baño y no proporcionarles un lugar en el que dormir, una forma "suave" de tortura cuyo objetivo era obtener confesiones involuntarias. El 22 de marzo, un hombre sin techo fue abatido a tiros por un agente de policía en Portland, en el estado de Oregon (China Press, 1 de abril de 2010). Además, un agente de policía de Westminster (Colorado) que se encontraba fuera de servicio fue arrestado bajo sospechas de haber secuestrado y violado a una mujer el 3 de abril con un agente penitenciario como supuesto cómplice (Los Angeles Times, 6 de abril de 2010). El 17 de abril, un agente patrullero especializado en bandas criminales golpeó y agredió verbalmente a un sospechoso (Seattle Post-Intelligencer, 10 de mayo de 2010). El 24 de marzo, Chad Holley, de 15 años de edad, fue golpeado brutalmente por ocho agentes de policía en Houston. El adolescente aseguró que los policías le propinaron puñetazos en la cara y le dieron rodillazos en la espalda mientras se encontraba tendido en el suelo boca abajo. Tras una investigación de dos meses, cuatro de los agentes fueron acusados y despedidos (Houston Chronicle, 4 de mayo y 23 de junio de 2010). El 11 de agosto, tres personas resultaron heridas en un tiroteo mientras la policía perseguía a los ladrones de una furgoneta en el condado Prince George, en el estado de Maryland. Los familiares de los tres heridos criticaron a la policía por haber disparado contra la furgoneta antes de que sus ocupantes hubieran realizado ningún disparo (Washington Post, 14 de agosto de 2010). El 5 de septiembre de 2010, un agente de Los Angeles abatió a tiros al inmigrante guatemala Manuel Jamines. El incidente desencadenó una manifestación dos días después. Durante la protesta, la policía se enfrentó a los manifestantes y arrestó a 22 de ellos (Sing Tao Daily citando al New York Times, 8 de septiembre de 2010). El 5 de noviembre de 2010 se organizó una gran manifestación en Oakland para protestar contra un veredicto de un tribunal de Los Angeles en el que se condenaba al agente Johannes Mehserle a tan sólo dos años de cárcel por haber abatido a tiros a un estadounidense de origen africano llamado Oscar Grant dos años atrás mientras éste se encontraba desarmado. La policía arrestó a más de 150 personas durante la protesta (San Francisco Chronicle, 9 de noviembre de 2010).

Estados Unidos, que siempre se ha proclamado como "la tierra de la libertad", cuenta sin embargo con el mayor número de presos del mundo. Según un informe sobre el Proyecto de Desempeño de la Seguridad Pública en los Estados publicado en 2008 por el Pew Center, uno de cada cien adultos del país están cumpliendo condena en la cárcel. En 1970, la proporción era de uno de cada 400. En 2011, las cárceles de Estados Unidos tendrán más de 1,7 millones de presos, con un aumento del 13 por ciento en comparación con 2006. Este dramático incremento llevará a una situación de hacinamiento en las prisiones. Las cárceles de California alojan a 164.000 presos, una cifra que dobla la capacidad para la que fueron construidas (The Wall Street Journal, 1 de diciembre de 2010). En New Beginnings, un centro correccional de Washington en el que ingresan los peores delincuentes juveniles, sólo hay 60 camas para los 550 jóvenes que fueron condenados en 2009 por los crímenes más violentos. Muchos de ellos volverían a delinquir si no recibieran la atención adecuada o podrían ser víctimas de crímenes violentos (The Washington Post, 28 de agosto de 2010). El malestar provocado por las malas condiciones y la gestión inadecuada de las prisiones se manifiesta a menudo en incidentes. El Chicago Tribune informó el 18 de julio de 2010 de que más de 20 ex presos del condado de Cook (Illinois) denunciaron que fueron esposados o encadenados mientras realizaban trabajo forzoso, lo que les causó graves daños físicos y psicológicos. El 19 de octubre de 2010, al menos 129 presos participaron en una revuelta en la Prisión Estatal de Calipatria (California), un incidente que terminó con un balance de dos muertos y al menos una docena de heridos (China Press, 20 de octubre de 2010). En noviembre, AP difundió un vídeo en el que mostraba a un preso siendo golpeado por otro en una prisión de Idaho. El agredido consiguió pedir ayuda a través de la ventana de un puesto de guardia, pero los agentes hicieron caso omiso de sus súplicas y no intervinieron hasta que el preso quedó insconsciente. La prisión recibió el apodo de "escuela de gladiadores" (China Press, 2 de noviembre de 2010).

Las condenas injustas son frecuentas en Estados Unidos. En las últimas dos décadas, un total de 266 personas han sido absueltas gracias a pruebas de ADN. Un total de 17 de ellas se encontraban ya en el corredor de la muerte (Chicago Tribune, 11 de julio de 2010). El Washington Post publicó el 23 de abril de 2010 que la policía de Washington admitió que 41 cargos presentados contra un chico de 14 años de edad, entre ellos cuatro de asesinato en primer grado, eran falsos. El adolescente nunca se declaró culpable. La policía del condado de Will (Illinois), torturó a Kevin Fox para que confesara haber matado a su hija de tres años. Fox pasó ocho meses en la cárcel antes de que las pruebas de ADN demostraran su inocencia. En Zion, en el mismo estado, la policía obligó a Jerry Hobbs a declararse culpable del asesinato de su hija de ocho años. Hobbs pasó cinco años en la cárcel antes de ser absuelto. Barry Gibbs tuvo que cumplir 19 años de condena por haber asesinado supuestamente a una prostituta en 1986. La sentencia fue anulada en junio de 2010 y Gibbs recibió una compensación de 9,9 millones de dólares del gobierno de la ciudad de Nueva York (The New York Times, 4 de junio de 2010).

Estados Unidos presume de ser el bastión de la democracia. Sin embargo, esa democracia se basa en gran parte en el dinero. Según lo publicado por el Washington Post en su edición del 26 de octubre de 2010, los candidatos al Congreso y el Senado batieron el récord de recaudación de fondos para las elecciones de medio término al reunir más de 1.500 millones de dólares hasta el 24 de octubre. Las elecciones, celebradas en noviembre de 2010, costaron 3.980 millones de dólares, convirtiéndose así en las más caras de la historia de Estados Unidos. Los grupos de interés invirtieron grandes cantidades de dinero en los comicios. Los 80 millones de dólares gastados por grupos no pertenecientes ni al Partido Demócrata ni al Partido Republicano hasta el 6 de octubre, superaron con creces los 16 millones de dólares invertidos en las elecciones de medio mandato de 2006. Uno de los grupos que más gastó fue el American Future Fund de Iowa, que invirtió siete millones de dólares para apoyar a los republicanos en más de dos docenas de carreras electorales en el Congreso y el Senado. Otro de los principales actores, la 60 Plus Association, gastó siete millones de dólares en anuncios relacionados con las elecciones. La Federación Americana de Empleados de Estados, Condados y Municipios gastó 103,9 millones de dólares en campañas entre el 22 y el 27 de octubre de 2010 (The New York Times, 1 de noviembre de 2010). Los ciudadanos estadounidenses han expresado su descontento sobre los enormes costes de las elecciones. Una encuesta realizada por el New York Times y la CBS mostró que casi 8 de cada 10 estadounidenses considera necesario limitar los gastos de las campañas electorales (The New York Times, 22 de octubre de 2010).

Estados Unidos aboga por la libertad en internet, pero al mismo tiempo impone estrictas restricciones sobre el ciberespacio. El 24 de junio de 2010, el Comité de Seguridad Interna y Asuntos Gubernamentales del Senado aprobó el Acta de Protección de Internet como un Activo Estatal, que concede al gobierno federal un "poder absoluto" para cerrar internet bajo el pretexto de una emergencia nacional. Otorgar al gobierno el poder de controlar internet sólo es el primer paso hacia un ciberespacio enormemente restringido en el que sólo podrán operar una página web aquellos que facilite un documento de identidad válido y obtengan el permiso de las autoridades (Prisonplanet.com, 25 de junio de 2010). Estados Unidos aplica un doble estándar pidiendo un internet totalmente libre en otros países, lo que se ha convertido en una importante herramienta diplomática para ejercer presión y buscar la hegemonía, y a la vez imponiendo estrictas restricciones en su propio territorio. Un artículo publicado el 16 de febrero de 2011 en la página web de BBC Mundo señala que el gobierno de Estados Unidos quiere incentivar la libertad en internet para dar voz a los ciudadanos de sociedades que considera "cerradas" y cuestiona los controles que esos gobiernos imponen al flujo de información, aunque en casa trata de establecer un cerco legal para lidiar con el desafío que representa Wikileaks y sus filtraciones. "Fronteras adentro quizá el gobierno estadounidense sea sensible al impacto de libre flujo de información electrónica por el que aboga, pero hacia fuera quiere ejercer la diplomacia por otros medios, los de internet, y en particular las redes sociales", dice el artículo. La página web de la revista Foreign Policy de Estados Unidos también admite en un artículo publicado el 17 de febrero de 2011 que "la actitud del gobierno estadounidense hacia internet todavía está imbuida de problemas y contradicciones".

III. Sobre los derechos económicos, sociales y culturales.

EEUU es el país más próspero del mundo, pero la protección de los derechos económicos, sociales y culturales de sus ciudadanos está empeorando considerablemente.

La tasa del desempleo en EEUU siguió siendo notablemente elevada. Entre diciembre de 2007 y octubre de 2010 se perdieron un total de 7,5 millones de empleos en ese país (The New York Times, 19 de noviembre de 2010). Estadísticas dadas a conocer por el Departamento de Trabajo de EEUU el 3 de diciembre de 2010 demuestran que la tasa del desempleo en ese país se disparó al 9,8 por ciento en noviembre de 2010 y que el número de personas en paro era de 15 millones en noviembre, de los cuales el 41,9 por ciento careció de trabajo durante 27 semanas o más (Data.bls.gov). El índice del desempleo en California en enero de 2010 fue del 12,5 por ciento, la cifra más alta de la historia de este estado del oeste de EEUU, ocho de cuyos condados alcanzaron una tasa de desempleo del 20 por ciento (The Los Angeles Times, 11 de marzo de 2010). En octubre de 2010, el índice del paro en el estado de Nueva York fue del 8,3 por ciento, con casi 800.000 desempleados y 527.000 beneficiarios de ayudas por desempleo en todo el estado. La situación del empleo de los discapacitados fue todavía peor. De acuerdo con estadísticas publicadas por el Departamento de Trabajo de EEUU el 25 de agosto de 2010, la tasa media de desempleo entre trabajadores discapacitados fue del 14,5 por ciento en 2009 y cerca de un tercio de este colectivo trabajaba solamente a media jornada. A su vez, la tasa de desempleo de aquellos trabajadores discapacitados con títulos de licenciados o superiores fue del 8,3 por ciento, cifra que superó el 4,5 por ciento de la correspondiente a las personas sanas de su misma categoría (the Wall Street Journal, 26 de agosto de 2010). Desde julio de 2010 el índice del desempleo de discapacitados en EEUU subió al 16,4 por ciento (The Wall Street Journal, 26 de agosto de 2010). En 2009, más de 21.000 personas con discapacidad presentaron quejas ante la Comisión para la Igualdad de Oportunidades de Empleo por casos de discriminación, los cuales aumentaron en un 10 y un 20 por ciento en comparación con las cifras de 2008 y 2007, respectivamente (The World Journal, 25 de septiembre de 2010).

La proporción de ciudadanos estadounidenses que vivía en la pobreza alcanzó un nivel récord. El 16 de septiembre de 2010 la Oficina del Censo de EEUU informó que un total de 44 millones de ciudadanos de ese país vivían en estado de pobreza en 2009, cifra que supone 4 millones de personas más que en 2008. En 2009, la proporción se incrementó al 14,3 por ciento, la más alta desde 1994 (The New York Times, 17 septiembre de 2010). A su vez, la proporción de estadounidenses que vivían en extrema pobreza aumentó al 6,3 por ciento (The World Journal, el 29 de septiembre de 2010). En 2009 la tasa de pobreza en el estado de Mississippi fue del 23,1 por ciento (www.census.gov), mientras que en Florida había un total de 27 millones de personas que vivían en la pobreza (The Washington Post, 19 de septiembre de 2010). En la ciudad de Nueva York, un total del 18,7 por ciento de la población vivía en la pobreza en 2009, cifra que al año siguiente se incrementó en 45.000 personas (New York Daily News, 29 de septiembre de 2010).

El número de personas que pasaron hambre en EEUU subió bruscamente. Según un informe divulgado por el Departamento de Agricultura de EEUU en noviembre de 2010, un 14,7 por ciento de hogares de ese país no tenía suficientes alimentos en 2009 (www.ers.usda.gov), cifra que representa un incremento de casi el 30 por ciento desde 2006 (The Washington Post, 21 de noviembre de 2010). Cerca de 50 millones de estadounidenses experimentaron una escasez de alimentos mientras que el número de hogares que necesitó ayuda alimentaria de emergencia subió de 3,9 millones en 2007 a 5,6 millones en 2009 (The China Press, 16 de noviembre de 2010). Asimismo, la cantidad de ciudadanos de EEUU que participó en un programa de cupones para alimentos subió de 26 millones en mayo de 2007 a 42 millones en septiembre de 2010, lo cual significa que aproximadamente una de cada ocho personas se benefició de este mecanismo (The Associated Press, 22 de octubre de 2010). En los últimos cuatro años, el 31,6 por ciento de las familias estadounidenses sufrió de periodos de escasez durante por lo menos dos meses (The Globe and Mail, 17 de septiembre de 2010).

El número de personas sin hogar en EEUU subió notablemente. De acuerdo con un informe de USA Today dado a conocer el 16 de junio de 2010, la proporción de familias en centros de acogida para personas sin techo aumentó un 7 por ciento hasta 170.129 familias en comparación con el incremento del año fiscal de 2008 al de 2009. Las familias sin techo también permanecieron más tiempo en los centros de acogida, de una media de 30 días en 2008 a un promedio de 36 en 2009, al tiempo que un total de 800.000 ciudadanos estadounidenses vivían con parientes, amigos o otras personas debido a su situación económica. El número de estudiantes sin hogar en EEUU subió un 41 por ciento en comparación con las cifras de los dos años anteriores, hasta 1 millón (The Washington Post, 23 de septiembre de 2010). En el estado de Nueva Orleans había 12.000 personas sin techo (News Week, 23 de agosto de 2010) y en el condado de Los Ángeles, aproximadamente 254.000 hombres, mujeres y niños carecieron de hogar durante una parte del año. Al día había en un promedio de 82.000 personas sin hogar. Cerca de la mitad de personas sin techo en el condado de Los Ángeles era de origen africano, mientras que un 33 por ciento tenía raíces latinas y un porcentaje muy elevado, del 20 por ciento, estaba formado por veteranos (www.laalmanac.com). Aquellos veteranos estadounidenses que sirvieron en las guerras de Irak y Afganistán podrían perder sus hogares al año y medio de su jubilación, con lo cual un total de 130.000 veteranos jubilados se quedaría sin techo al año (homepost.kpbs.org, citando estadísticas de Iraq and Afghanistan Veterans of America). Según cifras de la Federación de Personas sin Hogar de EEUU, desde 1999 se han perpetrado más de 1.000 delitos violentos contra personas sin techo, que han dejado 291 fallecidos.

La proporción de ciudadanos estadounidenses que carecían de seguro médico se incrementó progresivamente cada año. De acuerdo con un informe de USA Today publicado el 17 de septiembre de 2010, el número de habitantes sin seguro médico subió por noveno año consecutivo de 46,3 millones en 2008 a 50,7 millones en 2009, cifra que representa el 16,7 por ciento de la población total. Cada día perecieron un promedio de 68 personas de menos de 65 años en EEUU debido a la falta de seguro médico. De acuerdo con un estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EEUU, divulgado en noviembre de 2010, el 22 por ciento de estadounidenses de entre 16 y 64 años de edad carecía de seguro médico (Reuters, 10 de noviembre de 2010). Un informe del Centro para la Investigación de Políticas de Salud de la Universidad de California en los Ángeles, el 24,3 por ciento de adultos de menos de 65 años en ese estado carecía de seguro médico en 2009, cifra que representa un total de 8,2 millones de habitantes, un incremento de 6,4 millones con respecto a 2007. A su vez, la proporción de niños sin seguro médico en California subió del 10,2 por ciento en 2007 al 13,4 por ciento en 2009 (The China Press, 17 de marzo de 2010, citando a Los Ángeles Times).

IV. Sobre la discriminación racial.

La discriminación racial es en Estados Unidos un problema enraizado, que ha permeado cada aspecto de la vida social.

Una encuesta de la agencia Associated Press y Univision, hecha pública por la organización noticiosa el 20 de mayo de 2010, permitió descubrir que el 61 por ciento de los entrevistados considera que los hispanos enfrentan una discriminación considerable, en comparación con el 52 por ciento que cree que el fenómeno afecta más a los negros, mientras que el 81 por ciento de los latinos dijo que considera que son ellos los que son discriminados, en ocasiones severamente. El diario The New York Times informó el 28 de octubre de 2010 que más de seis de cada diez latinos residentes en Estados Unidos opinan que la discriminación es "un problema serio" para ellos, cifra que supone un incremento significativo en los últimos tres años.

Las minorías no gozan del mismo estatus político que la gente blanca. La población blanca no hispana de la ciudad de Nueva York equivale al 35 por ciento del total, sin embargo, más del 70 por ciento de los cargos directivos están ocupados por blancos. Desde cuando fue elegido para un tercer período en 2009, el alcalde Michael Bloomberg ha nombrado a tres nuevos vicealcaldes y seis comisionados. Los nueve son blancos. De los 80 funcionarios identificados por la administración Bloomberg como "miembros clave" en su página web, el 79 por ciento son blancos. De las 321 personas que sirven como consejeras al burgomaestre u ostentan una de las tres máximas posiciones en las agencias que le reportan directamente a él (comisionados, subcomisionados y consejeros generales, entre otros), el 78 por ciento son blancas. Y de los 1.114 empleados que deben vivir en la ciudad , bajo una orden ejecutiva, en vista de que son los que ejercen mayor influencia sobre las políticas de la administración y las operaciones del día a día, el 74 por ciento son blancos (The New York Times, 29 de junio de 2010).

Los grupos minoritarios enfrentan la discriminación en sus empleos u ocupaciones. La gente de color es tratada de forma injusta o no es tenida en cuenta a la hora de conceder ascensos o beneficios relacionados con el bienestar, ni tampoco en los procesos de selección laboral. Se ha informado que un tercio de los negros ha sufrido de discriminación en sus lugares de trabajo, si bien sólo una dieciseisava parte del total elevaría una queja formal por ese motivo. El 15 de octubre de 2010, el rotativo The Washington Post informó que 30 bomberos negros se quejaron de discriminación racial sistemática al interior del Departamento de Bomberos y Servicios Médicos de Emergencia del Distrito de Columbia, alegando que los empleados de color estaban sujetos a una aplicación más estricta de las normas disciplinarias, eran promovidos con menor frecuencia y se enfrentaban a un ambiente de trabajo hostil impuesto por los supervisores blancos. Shirley Sherrod, una ciudadana negra que trabajaba para el Departamento de Agricultura, fue despedida luego de que alguien escribiera en un blog, de forma fragmentaria, que 24 años atrás, cuando trabajaba para una agencia sin ánimo de lucro establecida para ayudar a los agricultores de color, ella se había negado a asistir a un granjero blanco. También se ha informado que el citado departamento llegó a un acuerdo por 1.250 millones de dólares luego de décadas de lucha por parte de granjeros afroamericanos que habían sufrido discriminación cuando habían intentado obtener créditos (The Washington Post, 23 de julio). The New York Times informó el 23 de septiembre del año pasado que para el 30 de septiembre de 2009, los trabajadores musulmanes habían presentado un récord de 803 quejas sobre discriminación laboral, lo que representó un aumento del 20 por ciento con respecto al año anterior.

La tasa de desempleo entre los grupos minoritarios es alta. De acuerdo con el Buró de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, en julio de 2010, entre la población con edades comprendidas entre los 16 y los 24 años, 2.987.000 desempleados eran blancos, con una tasa de desempleo del 16,2 por ciento; 992.000 eran negros o afroamericanos, con una tasa de desempleo del 33,4 por ciento, 165.000 eran asiáticos, con una tasa de desempleo del 21,6 por ciento, y 884.000 tenían lazos de sangre hispana, con una tasa de desocupación del 22,1 por ciento (www.bls.gov/news.release/pdf…). Según un informe emitido por el grupo de trabajo de expertos en los pueblos de ascendencia africana del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas el 6 de agosto de 2010, el desempleo era un problema muy grave para la comunidad afrodescendiente de los Estados Unidos, con los niveles de desempleo siendo, proporcionalmente, cuatro veces más altos en este grupo poblacional que en la comunidad blanca. En cierto momento se hizo referencia a un caso en el que el Departamento de Bomberos de la Ciudad de Nueva York había incurrido en prácticas discriminatorias contra individuos de descendencia africana que habían tratado de conseguir trabajo como bomberos. De los 11.000 bomberos empleados por el departamento, sólo unos 300 eran afrodescendientes, aún a pesar de que esa comunidad equivale a casi el 27 por ciento de la población de la ciudad (UN document number A/HRC/15/18). En el tercer trimestre de 2010, cerca de una sexta parte de los habitantes negros de Nueva York estaban desempleados, y, alrededor de 140.000 de los 384.000 desocupados que tenía la ciudad eran de color. (The New York Times, 28 de octubre de 2010).

La proporción de pobreza entre las minorías en Estados Unidos también es alta. El Buró del Censo de los Estados Unidos informó en septiembre de 2010 que la proporción de pobreza entre la población negra había sido en 2009 del 25,8 por ciento, en tanto que en las comunidades de origen hispano y asiático fue de 25,3 y 12,5 por ciento, respectivamente, mucho más alta que aquella de los blancos no hispanos, que fue del 9,4 por ciento. El ingreso promedio de las familias negras, de origen hispano y blancas no hispanas fue, en el mismo año, de 32.584, 38.039 y 54.461 dólares, respectivamente (USA Today, 17 de septiembre de 2010, owww.census.gov.newsroom/rele…). Una encuesta dada a conocer el 23 de febrero de 2010 por la Asociación de Personas Retiradas de Estados Unidos, encontró que durante los últimos 12 meses, un tercio (el 33 por ciento) de los afroamericanos con edades iguales o superiores a los 45 años tuvieron problemas para pagar el alquiler o la hipoteca de sus casas, el 44 por ciento los tuvo para pagar por bienes esenciales, como alimentos y servicios públicos, casi uno de cada cuatro (el 23 por ciento) perdió el seguro médico financiado por el empleador, más de tres de cada diez (el 31 por ciento) se vio obligado a reducir el gasto en medicamentos, y una cuarta parte (el 26 por ciento) retiró prematuramente dinero de sus fondos de pensiones para cubrir sus gastos básicos. Aún en medio del difícil ambiente laboral, el 12 por ciento de los afroamericanos de 65 o más años de edad se reincorporó a la fuerza laboral después de haberse jubilado, mientras el 19 por ciento de aquellos con edades entre los 45 y los 64 años aumentó el número de horas trabajadas y el 12 por ciento consiguió un segundo empleo (The Los Angeles Times, 23 de febrero de 2010). En 2009 había más de 30.000 niños negros viviendo en la pobreza en la capital estadounidense, casi 7.000 más que dos años antes. Entre todos los niños de color residentes en la ciudad, la pobreza se disparó hasta el 43 por ciento, frente al 36 por ciento de 2008. En contraste, la tasa de pobreza para los menores hispanos era del 13 por ciento, y la de los blancos del 3 por ciento (The Washington Post, 29 de septiembre de 2010).

Los grupos minoritarios de Estados Unidos se enfrentan a una obvia situación de desigualdad en materia de educación. Un informe revelado el 30 de noviembre de 2010 por America’s Promise Alliance, Civic Enterprises y el Everyone Graduates Center de la Universidad Johns Hopkins mostró que, en 2008, el 81 por ciento de los estudiantes blancos, el 64 por ciento de los hispanos y el 62 por ciento de los afroamericanos se graduaron de la escuela secundaria (The World Journal, 2 de diciembre de 2010) Para 2008, entre los hombres blancos de entre 55 y 64 años, la tasa de finalización de estudios era del 43 por ciento, frente a un 19 por ciento de los hispanos. Entre los hombres blancos con edades entre los 25 y los 34 años, la tasa era del 39 por ciento, comparada con una del 14 por ciento para los hispanos (The Washington Post, 20 de octubre de 2010). En la ciudad de Nueva York, el número de adultos blancos con un título de maestría era tres veces más elevado que el de los hispanos. De acuerdo con un estudio elaborado por la Universidad del Estado de Sacramento, sólo el 22 por ciento de los estudiantes latinos y el 26 por ciento de los afroamericanos completaron dos años de estudios superiores, en comparación con el 37 por ciento de los estudiantes blancos. De acuerdo con un reporte entregado por el Departamento de Educación del Estado de Nueva York en enero de 2010, 6.207, o el 4,7 por ciento de un total de 130.837 incidentes disciplinarios reportados en las escuelas públicas de la ciudad durante el año escolar 2008-09, estuvieron relacionados con prejuicios de género, raza/color, identidad de género, expresión de género u orientación sexual (The China Press, 18 de enero de 2010). El diario USA Today informó el 14 de octubre de 2010 que a los jóvenes afroamericanos les fueron aplicadas dos y hasta tres veces más suspensiones que a sus compañeros blancos. En el Distrito Escolar Christina, en Delaware, en un año escolar reciente, el 71 por ciento de los estudiantes negros de sexo masculino fueron suspendidos, frente a un 22 por ciento de sus compañeros blancos. Los estudiantes afroamericanos sin limitaciones físicas o sicológicas tenían tres veces más probabilidades de ser expulsados que sus compañeros blancos. Al mismo tiempo, los estudiantes afroamericanos con algún tipo de disabilidad tenían el doble o más de posibilidades de ser separados temporal o definitivamente de sus escuelas que los blancos (USA Today, 8 de marzo de 2010).

La situación del cuidado de la salud para los afroamericanos en Estados Unidos también es preocupante. Diferentes estudios han demostrado que cerca de un tercio de las familias de minoría étnica en ese país carecen de seguro de salud. Asimismo, la expectativa de vida es más baja y la tasa de mortalidad infantil más alta que el promedio (BBC, la posición social y económica de las minorías). La tasa de mortalidad de los infantes afroamericanos es entre dos y tres veces más elevada que la de los blancos. Los niños afroamericanos representan el 71 por ciento de todos los casos pediátricos de VIH/SIDA. Las mujeres y los hombres afroamericanos tienen, respectivamente, 17 y siete veces más probabilidades de contraer el VIH/SIDA que los blancos, y el doble de posibilidades de verse afectados por el cáncer.
La discriminación racial es también evidente en aspectos como la garantía del cumplimiento de las leyes y el funcionamiento del sistema judicial. Se ha informado que en 2009, los afroamericanos y los latinos tenían nueve veces más posibilidades de ser requeridos por la policía para ser registrados. En el cálculo total de la población carcelaria estadounidense, los afroamericanos representaban el 41 por ciento. Al mismo tiempo, la tasa de afroamericanos cumpliendo cadena perpetua era casi 11 veces más alta que la de blancos. Los hombres de ascendencia africana que abandonaron sus estudios tenían un 66 por ciento de posibilidades de terminar en la cárcel o ser procesados por el sistema de justicia criminal (UN dcoument A/HRC/15/18). Según informes de prensa, el 85 por ciento de la gente que ha sido abordada por la policía en las calles de Nueva York para ser cacheada durante los últimos seis años han sido negros o latinos (The Washington Post, 4 de noviembre de 2010). De acuerdo con un reporte de la Escuela de Derecho de la Universidad del Estado de Michigan, entre los 159 presos a la espera de ser ejecutados en Carolina del Norte, 86 eran negros, 61 blancos y 12 de otros grupos étnicos. Durante los procesos penales de los 159 casos de pena capital, el número de ciudadanos negros retirados de los jurados por los fiscales fue más del doble que el de los de otros grupos étnicos. Con base en estadísticas del Departamento de Policía de Chicago, la proporción de gente de color siendo los criminales o las víctimas en todos los casos de asesinato es la más alta, con 76,3 y 77,6 por ciento, respectivamente (portal.chicagopolice.org). El Reporte de Homicidios de Los Angeles Times (Homicide Report of the Los Angeles Times) incluyó un total de 2.329 homicidios en el condado de Los Angeles entre el 1 de enero de 2007 y el 14 de noviembre de 2010, en los que las víctimas fueron 1.600 latinos y 997 negros (projects.latimes.com/homicide/map/).

Los crímenes por discriminación racial son frecuentes. El FBI dijo en un informe anual que de un total de 6.604 de estos crímenes cometidos en Estados Unidos en 2009, alrededor de 4.000 fueron motivados por el origen racial de la víctima, y casi 1.600 lo fueron por sus creencias religiosas. En total, cerca de 8.300 personas perdieron la vida en crímenes motivados por el rencor en 2009. Alrededor de tres cuartas partes de las víctimas de los crímenes motivados por el origen racial eran afroamericanos, en tanto que los judíos aportaron el mismo porcentaje de víctimas en los crímenes cuya motivación fue la orientación religiosa. Dos tercios de los 6.225 autores conocidos de todos los crímenes por rencor cometidos en Estados Unidos eran blancos (AFP, 22 de noviembre de 2010).

Los derechos e intereses de los inmigrantes no son garantizados. En abril de 2010, los legisladores del Senado de Arizona aprobaron un proyecto de ley para atacar la inmigración ilegal. La ley exige a las fuerzas de policía estatal y local determinar el estatus de la gente si existe una "sospecha razonable" de que son inmigrantes ilegales, así como arrestar a las personas que por cualquier razón no presenten documentación que los acredite como residentes legales (The Los Angeles Times, 13 de abril de 2010). Otra ley propuesta en ese mismo estado, y apoyada por los republicanos, busca denegar los certificados de nacimiento a los niños que lleguen al mundo en territorio estadounidense y cuyos padres sean inmigrantes ilegales (CNN U.S., 15 de junio de 2010). Un grupo de expertos en derechos humanos de la ONU, especializados en inmigrantes, racismo, minorías, indígenas, educación y derechos culturales, expresó "seria preocupación" con respecto a las leyes promulgadas por Arizona, diciendo que "se ha establecido un inquietante patrón de actividad legislativa hostil hacia las minorías étnicas y los inmigrantes". La ley de inmigración de Arizona autoriza a los oficiales locales a arrestar a una persona sin necesidad de tener una orden judicial. Además, convierte en delito el hecho de estar en Estados Unidos ilegalmente, y apunta de forma específica a las personas que se emplean por días, con lo que también convierte en delito el que una persona indocumentada busque trabajo y el que alguien emplee o trate de contratar a un inmigrante indocumentado. La ley podría llevar a la detención e interrogatorio de personas partiendo de la base de sus características étnicas más obvias. En Arizona, las personas cuya apariencia indique que son de origen latinoamericano o indígena están en alto riesgo de que se les aplique la ley. El periódico Atlanta Journal-Constitution informó el 19 de noviembre de 2010 que un numeroso grupo de organizaciones de derechos humanos se estaba preparando para llevar a cabo una vigilia en el sur del estado de Georgia con el objetivo de manifestar su apoyo a un grupo de supuestos inmigrantes ilegales detenidos en una prisión del condado de Lumpkin. Para el 17 de septiembre, el penal contaba con una población de 1.890 reclusos. Por entonces, los procesos legales de las personas mantenidas en este presidio llevaban un atraso de 63 días en promedio. En lo que respecta a las personas privadas de la libertad por estar de forma ilegal en el país, el Relator Especial sobre los derechos humanos de los inmigrantes dijo, en un informe al Consejo de Derechos Humanos en abril de 2010, haber recibido informes de cautivos a los que, de forma intencional y maliciosa, les son negados tratamientos médicos adecuados, a lo cuales tienen derecho de acuerdo con la ley, mientras están bajo custodia de las autoridades nacionales. El Relator Especial observó durante sus misiones por el país que los trabajadores inmigrantes ilegales con frecuencia no tienen un techo, o viven en espacios abarrotados de gente que no cuentan con las debidas condiciones de seguridad ni de salubridad (UN document number A/HRC/14/30).

V. Sobre los derechos de las mujeres y los niños.

La situación de los derechos de las mujeres y los niños en Estados Unidos es preocupante.

La discriminación contra las mujeres está muy extendida en este país. El periódico Daily Mail informó el 11 de agosto de 2010 de que el 90 por ciento de las mujeres ha sufrido algún tipo de discriminación sexual en su lugar de trabajo. Sólo el 3 por ciento de los directores ejecutivos incluidos en la lista "Fortune 500", elaborada por la revista del mismo nombre, son mujeres. Un informe publicado el 22 de marzo de 2010 por la Asociación Americana de Mujeres Universitarias muestra que las mujeres sólo obtienen el 17 por ciento de los doctorados en computación y ciencias informáticas y el 33 por ciento de los títulos de doctorado en biología y ciencias agrícolas y medioambientales (The New York Times, 22 de marzo de 2010). A menudo, las mujeres perciben sueldos más bajos que los hombres a pesar de realizar el mismo trabajo. El Washington Post publicó el 17 de septiembre de 2010 que la brecha salarial sólo se ha reducido en 18 céntimos de dólar en las últimas cinco décadas. El informe del censo difundido el 16 de septiembre muestra que las mujeres trabajadoras reciben sólo 77 céntimos por cada dólar percibido por los hombres. El New York Times publicó el 26 de abril de 2010 que la cadena de supermercados Wal-Mart fue acusada de pagarles menos a sus empleadas que a sus compañeros de trabajo, concederles subidas de sueldo menos cuantiosas y ofrecerles menos oportunidades de ascenso. Éste ha sido considerado el mayor caso de discriminación sexual en el trabajo en la historia de Estados Unidos. Las demandas hacían hincapié en el hecho de que las mujeres representan el 65 por ciento de los empleados por horas de Wal-Mart pero sólo ocupan el 33 por ciento de los cargos ejecutivos de la empresa (The New York Times, 26 de abril de 2010).

En Estados Unidos, las mujeres son a menudo víctimas de acoso sexual y violencia de género. Según estadísticas difundidas en octubre de 2010 por el Instituto Nacional de Justicia, alrededor de 20 millones de mujeres del país son víctimas de violación (www.justice.gov/opa/pr/2010/…). Además, casi de 60.000 presas son víctimas de agresión sexual o violencia. Una quinta parte de las estudiantes universitarias son agredidas sexualmente y el 60 por ciento de los casos de violación en campus universitarios ocurren en los dormitorios femeninos (World Journal, 26 de agosto de 2010). Según un informe publicado en agosto por Human Rights Watch, un total de 50 de las personas que han pasado por los centros de detención de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos han sido víctimas de supuestas agresiones sexuales desde 2003. La mayoría de las víctimas eran mujeres y algunos de los supuestos agresores, entre ellos los guardias de las prisiones, no han sido enjuiciados. En uno de los casos, un guardia de un centro de detención de Texas se hizo pasar por médico y agredió sexualmente a cinco mujeres en la enfermería (World Journal, 26 de agosto de 2010). Según datos del Ministerio de Defensa citados por el periódico The Times en su edición del 8 de marzo de 2010, casi 3.000 mujeres soldado fueron agredidas sexualmente en el año fiscal 2008, con un incremento interanual del 9 por ciento. Prácticamente un tercio de ellas fueron víctimas de violación o agresión mientras se encontraban de servicio.

Las mujeres estadounidenses también son víctimas de la violencia doméstica. Alrededor de 1,3 millones de personas son agredidas por sus parejas cada año y el 92 por ciento de las víctimas son mujeres. Una de cada cuatro mujeres se convierte en víctima de la violencia doméstica en algún momento de su vida. Tres mujeres estadounidenses mueren cada día a manos de su actual pareja o de un ex compañero sentimental (CNN, 21 de octubre de 2010). En 2008, la policía de la ciudad de Nueva York recibió más de 230.000 denuncias relacionadas con casos de violencia doméstica, lo que equivale a 600 casos al día (China Press. Edición del este de Estados Unidos, 3 de abril de 2010). En el 34,6 por ciento de los asesinatos de mujeres ocurridos en 2009 en los que se conoce la relación de la víctima con el agresor, el homicida fue la pareja o el marido (www.fbi.gov). En el condado de Santa Clara (California), la policía recibe más de 4.500 llamadas relacionadas con la violencia doméstica cada año y más de 700 mujeres y niños se ven obligados a vivir en centros de acogida para escapar de sus agresores (World Journal, 15 de octubre de 2010; China Press, 9 de octubre de 2010).

El derecho a la salud de las mujeres no está suficientemente protegido en Estados Unidos. Según Amnistía Internacional, más de dos mujeres mueren cada año a causa de complicaciones durante el embarazo y el parto. En las últimas dos décadas, las mujeres de origen africano han tenido casi cuatro veces más probabilidades de morir de complicaciones relacionadas con el embarazo que las mujeres blancas, mientras que la tasa para las mujeres de origen indígena es de 3,6 veces, la de las mujeres de origen africano es 2,6 y la de las mujeres latinas se sitúa en 2,5 (A/HRC/14/NGO/13).

En Estados Unidos, los niños viven en la pobreza. En su edición del 21 de noviembre de 2010, el Washington Post informó de que según el Departamento de Agricultura, prácticamente uno de cada cuatro niños se enfrenta al hambre. Más del 60 por ciento de los maestros de las escuelas públicas identifican el hambre como uno de los problemas de las aulas. Prácticamente el mismo porcentaje compra comida para sus alumnos (The Washington Post, 21 de noviembre de 2010). Según las estadísticas difundidas el 16 de septiembre de 2010 por el Buró del Censo de Estados Unidos, la tasa de pobreza entre los niños menores de 18 años se situó en el 20,7 por ciento en 2009, cifra superior a la del año anterior en 1,7 puntos porcentuales (www.census.gov). La tasa de pobreza entre los niños de origen africano que viven en Washington es del 43 por ciento (The Washington Post, 29 de septiembre de 2010) y alrededor de 2,7 millones de niños de California pertenecen a familias con pocos recursos económicos. El porcentaje de niños pobres que viven en seis condados de la Bahía de San Francisco ha pasado del 15 al 16 por ciento. Las estadísticas muestran que al menos 17 millones de niños en Estados Unidos vivían en hogares sin seguridad alimentaria en 2009 (World Journal, 8 de mayo de 2010).

En Estados Unidos, los niños también son víctimas de la violencia. Las cifras publicadas en la página web oficial de "Love Our Children USA" muestran que más de tres millones de niños son supuestamente víctimas de violencia cada año. La organización señala que la cifra real es tres veces mayor. Casi 1,8 millones de niños son secuestrados y prácticamente 600.000 viven en centros de acogida. Los agresores sexuales se ponen en contacto cada día con uno de cada siete niños y adolescentes estadounidenses a través de internet. Además, uno de cada cuatro niños es amenazado por sus compañeros de clase y el 43 por ciento de los adolescentes y el 97 por ciento de los estudiantes de primaria son víctimas de acoso en la red. Nueve de cada diez estudiantes homosexuales, bisexuales o transexuales sufren acoso en el centro escolar. Hasta 160.000 estudiantes pueden llegar a quedarse en casa un día cualquiera por temor a ser agredidos o amenazados en el colegio (www.loveourchildrenusa.org). El Washington Post informó el 17 de octubre de 2010 de que el 17 por ciento de los estudiantes estadounidenses aseguran haber sido acosados o amenazados dos o tres veces al mes o más en un sólo trimestre. Los casos de intimidación son especialmente frecuentes durante el tercer año de la escuela primaria. Al menos el 25 por ciento de los estudiantes de este curso son víctimas de acoso escolar dos, tres o más veces al mes. Según un informe del Relator Especial sobre el Derecho a la Educación de la ONU, 20 estados y cientos de distritos escolares de Estados Unidos todavía permiten algún tipo de castigo físico en los centros educativos y los estudiantes con discapacidades físicas o mentales tienen más probabilidades de sufrir este tipo de castigos (A/HRC/14/25/ADD.1).

En Estados Unidos tampoco está garantizada la salud física y mental de los niños. Más de 93.000 menores están encarcelados y entre el 75 y el 93 por ciento de los niños han pasado por al menos una experiencia traumática, entre ellas abusos sexuales o abandono (The Washington Post, 9 de julio de 2010). Según un informe elaborado por el Grupo de Estudio de Muertes Infantiles del Departamento de Salud e Higiene Mental de la ciudad de Nueva York, la tasa de muertes provocadas por lesiones entre los niños de edades comprendidas entre uno y 12 años de edad entre 2001 y 2008 fue de 8,9 por cada 100.000. La cifra para la ciudad de Nueva York fue de 4,2 muertes por cada 100.000 (China Press, 3 de julio de 2010). Un total de 13 niños y jóvenes han muerto en un centro para niños con un alto grado de discapacidad de Chicago desde el año 2000 debido a una atención inadecuada (Chicago Tribune, 10 de octubre de 2010). De acuerdo con un estudio publicado el 14 de octubre de 2010 en la Revista de la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente, alrededor de la mitad de los estadounidenses de entre 13 y 19 años de edad presentan síntomas de desorden mental. El 51 por ciento de los niños y el 49 por ciento de las niñas de esas edades padecen trastornos relacionados con el estado de ánimo, la conducta, la ansiedad o el consumo de drogas. En el 22,2 por ciento de los casos, el trastorno es tan grave que les impide llevar a cabo sus actividades diarias (World Journal, 15 de octubre de 2010). El contenido pornográfico difundido a través de las páginas web de Estados Unidos tiene efectos muy negativos en los niños. Las estadísticas muestran que siete de cada diez menores han accedido a pornografía en internet de manera accidental y uno de cada tres lo ha hecho intencionadamente. Aunque la edad media a la que los niños entran en contacto con este tipo de contenidos es de 11 años, algunos empiezan a ver pornografía a los ocho años de edad (The Washington Times, 16 de junio de 2010). De acuerdo con un informe encargado por la Campaña Nacional para Prevenir el Embarazo en Adolescentes y la Preñez No Planificada, el 20 por ciento de adolescentes estadounidenses ha enviado por correo electrónico o colgado en la red imágenes o vídeos de ellos mismos desnudos o semidesnudos (www.co.jefferson.co.us/da/da…). Además, adolescentes estadounidenses han establecido por lo menos 500 salas de chat al desnudo con ánimos de lucro, que mostraban miles de imágenes de desnudos.

VI. Sobre violaciones de los derechos humanos en otros países.

EEUU tiene un tristemente célebre historial de violaciones de los derechos humanos a nivel internacional.
Las guerras de Irak y Afganistán, dirigidas por EEUU, han causado numerosas víctimas entre los civiles. Según un informe dado a conocer el 22 de octubre de 2010 por la página web WikiLeaks, entre marzo de 2003 y hasta finales de 2009 se registraron un total de 285.000 víctimas en Irak. Los documentos también revelan que por lo menos 109.000 personas murieron en la guerra de Irak, un 63 por ciento de los cuales eran civiles (The World Journal, 23 de octubre de 2010, página A2). En un ataque perpetrado en la ciudad iraquí de Bagdad en julio de 2007, un helicóptero estadounidense disparó y mató a 12 personas, entre las que se encontraba un fotógrafo de la agencia Reuters y su chófer (The New York Times, 5 de abril de 2010). El 20 de febrero de 2011, una operación militar de EEUU realizada en el noreste de Afganistán dejó 65 muertos inocentes, incluidos 22 mujeres y más de 30 niños, lo que supone el caso más severo de víctimas civiles en los últimos meses. De acuerdo con un informe del periódico The Washington Post publicado el 15 de octubre de 2010, el Ministerio de Derechos Humanos de Irak informó en 2009 de que 85.694 ciudadanos iraquíes fueron matados entre enero de 2004 y el 31 de octubre de 2008. Asimismo, la organización Iraq Body Count, con sede en Gran Bretaña, reveló que un total de 122.000 civiles perecieron de manera violenta desde la invasión estadounidense de Irak (The Newsday, 24 de octubre de 2010).

Asimismo han dejado numerosas víctimas entre la población local las operaciones militares de EEUU en Afganistán y otras regiones del mundo. Según un informe del San Francisco Chronicle divulgado el 3 de marzo de 2010, tropas de la Organización del Tratado del Atlántico del Norte (OTAN), dirigidas por EEUU, causaron la muerte o hirieron a 535 civiles afganos en 2009. Del total, 113 civiles fueron tiroteados y matados, cifra que representa un incremento del 43 por ciento frente a 2008. Desde junio de 2009, bombardeos del ejército estadounidense dejaron por lo menos 35 civiles afganos muertos. El 8 de enero de 2010, el lanzamiento de misiles en la región noroccidental de Pakistán provocó la muerte de cuatro personas e hirió a otras tres (The San Francisco Chronicle, 9 de enero de 2010). Durante una operación especial de EEUU en Afganistán el 12 de febrero de ese mismo año fallecieron por disparos cinco civiles inocentes, dos de los cuales eran mujeres embarazadas (The New York Times, 5 de abril de 2010, página A4). El 12 de abril, tropas estadounidenses rastrearon un autobús de pasajeros, causando la muerte de cinco civiles e hiriendo a otros 18 (The New York Times, 13 de abril de 2010, páginas A1 y A3). El diario The Washington Post informó el 18 de septiembre de 2010 que desde enero de ese año, un "escuadrón de la muerte" formado por cinco soldados de la 5ª brigada de combate de asalto de la 2ª división de la infantería de las fuerzas armadas estadounidenses cometió por lo menos tres homicidios, en los cuales las víctimas fueron elegidas al azar entre civiles afganos y descuartizadas, para luego atesorar los huesos humanos (The Washington Post, 18 de septiembre de 2010).

Las misiones antiterroristas de EEUU se han visto afectadas por graves escándalos de abusos a prisioneros. Durante su "guerra contra el terrorismo", EEUU mantuvo a individuos en detención indefinida sin cargos o juicios, de acuerdo con un informe-estudio conjunto presentado al Consejo para los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en mayo de 2010. El documento fue elaborado por el Relator Especial de la ONU sobre la promoción y la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo, el Relator Especial de la ONU sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos y degradantes y el Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria. El documento dice que EEUU estableció centros de detención en la bahía de Guantánamo y otros lugares del mundo, donde mantenía a presos de manera secreta. La Agencia de Inteligencia Central (CIA, por sus siglas en inglés) de EEUU habría creado estos centros para interrogar a los denominados "presos de valor elevado". Según el informe, el viceministro adjunto principal de Justicia de EEUU Stephen G. Bradbury expuso que la CIA aplicó varias "técnicas realzadas" de distintos niveles a 28 de sus 94 detenidos, que incluyeron situaciones de estrés, cambios bruscos de la temperatura, privación del sueño así como la técnica conocida como el "waterboarding" (UN Doc. A/HRC/13/42). Estados Unidos lleva a cabo detenciones fuera de sus fronteras bajo el pretexto de la "guerra contra el terror". Según un informe publicado el 9 de diciembre de 2010 por Associated Press, algunos documentos difundidos en la página web de Wikileaks indican que varios agentes estuvieron implicados en 2003 en el secuestro de un ciudadano alemán al que confundieron con un terrorista. Los agentes le detuvieron en Macedonia y le mantuvieron retenido en secreto en una prisión de la CIA en Afganistán durante cinco meses. Sin embargo, un alto diplomático de la embajada de Estados Unidos en Berlín advirtió al gobierno alemán de que no emitiera órdenes internacionales de arresto contra los autores del secuestro.

EEUU ha violado seriamente el derecho a existir y el desarrollo de los residentes cubanos. El 26 de octubre de 2010, la 65ª sesión de la Asamblea General de la ONU aprobó por mayoría una resolución titulada "La necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba", la 19ª resolución consecutiva de su tipo. Sólo dos países, incluido EEUU, votaron en contra de esta resolución. El bloqueo de ese país a Cuba está calificado como un acto de genocidio bajo el Artículo II de la Convención sobre la Prevención y el Castigo del Crimen del Genocidio, adoptada en 1948.

EEUU se niega a ratificar distintas convenciones internacionales clave sobre los derechos humanos, desentendiéndose de esta manera de sus obligaciones internacionales. Hasta la fecha, EEUU no ha ratificado el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales ni la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de la Discriminación contra la Mujer. En 2006, la Asamblea General de la ONU adoptó la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, la cual ha sido hasta presente ratificada por un total de 96 países, entre los que no figura EEUU. Hasta la fecha, un total de 193 países se han adherido a la Convención sobre los Derechos del Niño pero EEUU se encuentra entre las pocas naciones que no la han ratificado.
El 20 de agosto de 2010, el gobierno estadounidense presentó su primer informe sobre la situación de los derechos humanos en su país ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Durante el Examen Periódico Universal (EPU) de la ONU del 5 de noviembre, EEUU recibió un total de 228 sugerencias de parte de unas 60 delegaciones de distintos países sobre cómo mejorar la situación de los derechos humanos en ese país. Los consejos abordaron, entre otros, ratificar las convenciones internacionales clave sobre los derechos humanos, los derechos de las minorías étnicas e indígenas, discriminaciones raciales y la prisión de Guantánamo. Sin embargo, EEUU solamente aceptó 40 de estas sugerencias. El 18 de marzo de 2011, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU adoptó los resultados del EPU sobre EEUU seguido a lo cual muchas naciones condenaron a ese país por haber rechazado sus consejos. En la discusión sobre el país norteamericano, los representantes de las delegaciones de algunos países expresaron su lamento y decepción por el rechazo de EEUU a un elevado número de sugerencias, apuntando que el compromiso de ese país con los derechos humanos estaba lejos de ser satisfactorio y exhortando que EEUU afronte su propio registro de los derechos humanos y tome medidas concretas para resolver sus actuales problemas al respecto.

Los datos mencionados demuestran que EEUU cuenta con un historial funesto en el terreno de la garantía de los derechos humanos y que por este motivo, no está justificado que se comporte como "juez de los derechos humanos en el mundo". Aun así, ese país publicó año tras año su Informe por Países sobre Prácticas de Derechos Humanos, en el que acusó y culpó a otros países por sus prácticas relacionadas con los derechos humanos. EEUU ignora sus propios problemas en materia de los derechos humanos pero se esfuerza por abogar por una denominada "diplomacia de los derechos humanos" para utilizar los derechos humanos como herramienta política con el objetivo de difamar la imagen de otras naciones y perseguir sus propios intereses estratégicos. Estos datos exponen al completo la hipocresía de doble rasero que ejerce ese país con respecto a los derechos humanos y su plan malicioso de impulsar su hegemonía bajo la pretensión de proteger los derechos humanos.

Con este texto aconsejamos al gobierno de EEUU que tome medidas concretas para mejorar su propia situación de los derechos humanos, que examine y rectifique sus actividades en ese terreno y que detenga sus actos hegemónicos, que consisten en utilizar los derechos humanos para interferir en los asuntos internos de otros países


Texto íntegro del Registro de los Derechos Humanos de Estados Unidos en 2009

BEIJING, 12 mar (Xinhua) -- A continuación presentamos el texto íntegro del Registro de los Derechos Humanos de Estados Unidos en 2009, publicado hoy viernes en Beijing por la Oficina de Información del Consejo de Estado (gabinete de China):
El 11 de marzo de 2010, el Departamento de Estado de Estados Unidos publicó sus Informes por Países sobre Prácticas de Derechos Humanos correspondientes a 2009, erigiéndose de nuevo en "juez mundial de los derechos humanos". Como en años anteriores, los documentos están plagados de acusaciones sobre la situación de los derechos humanos en más de 190 países y regiones, incluyendo a China, pero hacen caso omiso, ignoran e incluso cubren las violaciones de estos derechos en su propio territorio. Para ayudar a que los pueblos de todo el mundo logren entender mejor la situación real de los derechos humanos en Estados Unidos, publicamos el Registro de los Derechos Humanos de Estados Unidos en 2009.
I. Sobre el derecho a la vida, la propiedad y la seguridad personal
La proliferación de la violencia criminal en Estados Unidos constituye una grave amenaza para la vida, la propiedad y la seguridad personal de sus ciudadanos.
Durante 2008, en Estados Unidos ocurrieron 4,9 millones de crímenes violentos, 16,3 millones de delitos contra la propiedad, y 137.000 personas fueron víctimas de robos, de acuerdo con un informe del Departamento de Justicia de Estados Unidos publicado en septiembre de 2009. En ese mismo año, la tasa de criminalidad se situó en 19,3 delitos violentos por cada 1.000 personas de 12 años de edad o mayores (Victimización Criminal 2008, Departamento de Justicia de EEUU, www.ojp.usdoj.gov). A lo largo de 2008, el país norteamericano registró más de 14 millones de arrestos por todo tipo de delitos (a excepción de las infracciones de tráfico). El índice de detenciones por crímenes violentos fue de 198,2 personas por cada 100.000 habitantes (Crimen en Estados Unidos 2008, FBI, www.fbi.gov/ucr/cius2008/arrests/). Entre los meses de enero y diciembre de 2009, en Filadelfia se cometieron 35 homicidios en el ámbito doméstico, lo que supone una subida del 67% respecto al año anterior (www.nytimes.com). Sólo en la ciudad de Nueva York, se registraron 461 asesinatos en 2009, año en que la tasa de criminalidad se situó en 1.151 casos por cada 100.000 personas (www.usqiaobao.com). La localidad de San Antonio, en el estado de Texas, pasó a ser considerada la más peligrosa entre las 25 ciudades más grandes del país con 2.538 crímenes cometidos por cada 100.000 residentes (www.usqiaobao.com). En aquellas localidades con una población de 10.000 habitantes o menos, los crímenes violentos aumentaron el 5,5% durante el año 2008 (www.usatoday.com). La mayor parte de los 15.000 homicidios anuales ocurrió en ciudades, y la incidencia fue mayor en los barrios urbanos más pobres (www.reuters.com/article/idUSTRE5965NY20091007).
Estados Unidos es el país con el mayor número de armas de propiedad privada del mundo. De acuerdo con datos del Buró Federal de Investigación (FBI) y el Buró de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), los ciudadanos estadounidenses, de una población total de 309 millones, poseían más de 250 millones de armas en 2008, lo que significa que muchos de ellos tenían en propiedad más de un arma. Habitualmente, los estadounidenses compran unos 7.000 millones de cartuchos de munición. Sin embargo, en 2008 la cifra ascendió hasta cerca de 9.000 millones (www.usqiaobao.com). En el país norteamericano, está permitido que los pasajeros de avión lleven consigo armas descargadas después de haberlas declarado ante las autoridades aeroportuarias.
Unos 30.000 personas fallecen cada año en Estados Unidos en incidentes con armas de fuego (www.usqiaobao.com). De acuerdo con un informe del FBI, 14.180 personas murieron asesinadas en 2008 en el país (www.usatoday.com). Los autores del 66,9% de los homicidios utilizaron armas de fuego en sus crímenes, mientras que en el 43,5% de robos y el 21,4% de agresiones violentas sus responsables portaban también algún tipo de pistola (www.thefreelibrary.com). El rotativo "USA Today" publicó una noticia el 11 de marzo de 2009 sobre un hombre llamado Michael McLendon, de 28 años, quien asesinó a 10 personas, incluida su madre, en dos poblaciones rurales de Alabama antes de suicidarse. El 29 de marzo del mismo año, un hombre llamado Robert Stewart mató a ocho personas con un arma de fuego y dejó heridas a otras tres en una clínica en el estado de Carolina del Norte (www.cnn.com). El 3 de abril, el ciudadano vietnamita Jiverly Wong acabó con la vida de 13 personas y causó heridas a otras cuatro en un tiroteo ocurrido en un centro de servicios de inmigración en el centro de Binghamton, Nueva York (www.nytimes.com). En 2009, una serie de ataques contra la Policía de Estados Unidos conmocionó al país. El 21 de marzo, un joven desempleado de 26 años abrió fuego contra cuatro agentes que murieron a consecuencia de la agresión en Oakland (California), antes de ser alcanzado el propio agresor por un disparo de otro agente (http://cbs5.com/local/shooting.officer.oakland.2.964784.html). El 4 de abril, Richard Poplawski asesinó con una pistola a tres agentes en Pittsburgh, Pennsylvania (www.nytimes.com). El 29 de noviembre, Maurice Clemmons, quien había cumplido una condena en la cárcel, fue el autor de los disparos que causaron la muerte a cuatro policías en el interior de una cafetería en Parkland, Washington (www.nytimes.com).
Los recintos educativos de Estados Unidos fueron escenario de numerosos crímenes violentos, con el continuado aumento de los tiroteos ocurridos en escuelas del país. La Heritage Foundation de Estados Unidos informó que el 11,3% de los estudiantes de enseñanza secundaria en la capital del país, Washington, afirmaron haber sido "amenazados o heridos" con un arma mientras se encontraban en su centro educativo en 2008 (www.heritage.org). Durante el curso académico 2007-2008, la Policía respondió a más de 900 llamadas telefónicas en las que se informaba de sucesos violentos ocurridos en direcciones que correspondían a escuelas públicas de la ciudad de Washington (www.heritage.org). En los colegios públicos de Nueva Jersey, se registraron 17.666 incidentes violentos en 2007-2008 (www.state.nj.us/education/schools/vandv/0708/). La Universidad de la Ciudad de Nueva York fue escenario de 107 crímenes graves en cinco de sus campus entre 2006 y 2007 (www.nytpost.com).
II. Sobre los derechos civiles y políticos
En Estados Unidos, el gobierno restringe y viola gravemente los derechos políticos y civiles de los ciudadanos.
La policía de EEUU utiliza con frecuencia la violencia contra los ciudadanos. Según lo publicado en los medios de comunicación, 315 agentes de Nueva York fueron sometidos a un proceso de investigación interna por el uso incontrolado de la violencia que hicieron durante el ejercicio de la ley. La cifra era de sólo 210 en 2007. En los últimos dos años, el número de agentes de Nueva York investigados tras haber recibido demasiadas quejas aumentó un 50 por ciento (http://www.chicagodefender.com). Según un informe del Departamento de Policía de Nueva York sobre el uso de armas de fuego publicado el 17 de noviembre de 2009, la policía de esta ciudad estadounidense disparó 588 balas en 2007, provocando la muerte de diez personas, y otras 354 en 2008, con 13 bajas (http://gothamist.com, 17 de noviembre de 2009). El 3 de septiembre de 2009, cuatro agentes golpearon repetidamente con bastones a un estudiante de la Universidad Estatal de San José y utilizaron pistolas Taser para darle diez descargas eléctricas (http://www.mercurynews.com, 27 de octubre de 2009). El 22 de septiembre de 2009, un estudiante chino en Eugene, en el estado de Oregon, fue golpeado por un agente de policía sin ningún motivo (The Oregonian, 23 de octubre de 2009, http://blog.oregonlive.com). Según Amnistía Internacional, la policía mató a 45 personas en los primeros diez meses de 2009 debido al uso incontrolado de las pistolas Taser. La víctima más joven tenía sólo 15 años. Desde el año 2001, los agentes estadounidenses mataron a 389 personas con pistolas Taser (http://theduckshoot.com).
El abuso de poder es común entre aquellos encargados de aplicar la ley en Estados Unidos. En julio de 2009, el FBI abrió un proceso contra cuatro agentes de la zona de Washington por haber aceptado supuestamente dinero a cambio de proteger un local de apuestas frecuentado por algunos de los traficantes de drogas más poderosos de la región en los dos años anteriores (The Washington Post, 19 de julio de 2009). En septiembre de 2009, un policía que no estaba de servicio y que circulaba en bicicleta por una calle de Chicago atacó al conductor de un autobús que supuestamente le había cortado el paso (The Chicago Tribune, http://www.chicagobreakingnews.com, septiembre de 2009). Ese mismo mes, cuatro ex agentes de Chicago fueron acusados de extorsionar 500.000 dólares a un ciudadano hispano que conducía un vehículo que no había sido registrado en la ciudad y a supuestos traficantes de drogas en el nombre de la ley. Estos policías también ofrecieron sobornos a sus superiores (The Chicago Tribune, 19 de septiembre de 2009). En noviembre de 2009, un ex jefe de policía de Morningside, en el condado de Prince George, fue acusado de vender una arma de fuego robada a un civil (The Washington Post, 18 de noviembre de 2009). En las grandes ciudades estadounidenses, la policía para, interroga y cachea a más de un millón de personas cada año, una cifra mucho más alta que la de hace algunos años (http://huffingtonpost.com, 8 de octubre de 2009).
Las prisiones de Estados Unidos están abarrotadas. Según un informe publicado por el Departamento de Justicia el 8 de diciembre de 2008, más de 7,3 millones de personas permanecían bajo el control del sistema correccional del país a finales de 2008. El número de personas recluidas en las instituciones de este sistema aumentó un 0,5 por ciento interanual en 2008. (http://www.wsws.org). Alrededor de 2,3 millones de personas se encontraban bajo custodia en las prisiones estadounidenses en las cárceles estadounidenses, lo que equivale a uno de cada 198 habitantes del país, de acuerdo con el informe. Entre el 2000 y el 2008, el número de reclusos aumentó un 1,8 por ciento anual de media. (http://mensnewsdaily.com, 18 de enero de 2010). El gobierno del estado de California llegó a sugerir la posibilidad de enviar decenas de miles de inmigrantes ilegales a México para aliviar la presión que el exceso de presos ejerce sobre su sistema penitenciario (http://news.yahoo.com, 26 de enero de 2010).
En Estados Unidos, los derechos básicos de los reclusos no están bien protegidos. Los casos de presos violados por empleados de las instituciones penitenciarias abundan. Según el Departamento de Justicia, el número de denuncias relacionadas con la "mala conducta sexual" de los trabajadores de las 93 prisiones federales del país han ascendido a casi el doble en los últimos ocho años. Casi el 40 por ciento de los 90 empleados juzgados por haber abusado sexualmente de presos también fueron condenados por otros crímenes (The Washington Post, 11 de septiembre de 2009). El periódico New York Times publicó el 24 de junio de 2009 los datos de un estudio según el cual el 4,5 por ciento de los más de 63.000 reclusos de las prisiones estatales y federales encuestados habían denunciado abusos sexuales en al menos una ocasión en los doce últimos meses. El documento estimaba que durante ese periodo se produjeron al menos 60.000 violaciones de presos.
La caótica gestión de las cárceles en Estados Unidos también provocó el contagio de enfermedades entre los reclusos. Según un informe del Departamento de Justicia, 20.231 hombres y 1.913 mujeres que cumplían condena en las prisiones federales y estatales eran portadores del virus VIH a finales de 2008. El porcentaje de presos portadores del virus era de un 1,5 por ciento en el caso de los hombres y un 1,9 por ciento en el de las mujeres. (http://www.news-medical.net, 2 de diciembre de 2009). Entre 2007 y 2008, el número de casos de SIDA en las prisiones de California, Missouri y Florida aumentó en 246,169 y 166, respectivamente. Más de 130 reclusos de los centros federales y estatales murieron por causas relacionadas con el SIDA en 2007 (http://thecrimereport.org, 2 de diciembre de 2009). Un informe de Human Rights Watch publicado en marzo de 2009 señalaba que la cárcel del estado de Nueva York tenía el mayor número de reclusos con SIDA y hepatitis C del país y no garantizaba el acceso a los tratamientos de abuso de sustancias, ya que impedía a los consumidores de droga recibir este tipo de tratamiento como una forma de castigo (http://www.hrw.org, 24 de marzo de 2009).
A pesar de su defensa de la "libertad de expresión", la "libertad de prensa" y la "libertad en Internet", el gobierno estadounidense controla y registringe el derecho de sus ciudadanos a la libertad cuando se trata de proteger sus propios intereses y necesidades.
La libertad de los ciudadanos estadounidenses de acceder a información o distribuirla está estrictamente controlada. Según lo publicado por los medios de comunicación, la Agencia de Seguridad Nacional (ASN) empezó controlar las comunicaciones instalando equipos especializados de escucha e interceptando teléfonos, faxes y cuentas de correo electrónico en 2001. Este tipo de estrategias se utilizaban en un principio para vigilar a ciudadanos de origen árabe, pero pronto empezaron a emplearse para controlar a millones de estadounidenses de otras procedencias. La ASN estableció más de 25 centros de escucha en San José, San Diego, Seattle, Los Angeles y Chicago, entre otras muchas ciudades. La agencia también anunció recientemente que está construyendo un almacén de datos con una superficie de un millón de pies cuadrados y con un coste de 1.500 millones de dólares en Camp Williams (Utah) y otro en San Antonio para poder llevar a cabo una nueva misión de "vigilancia cibernética". Los medios publicaron que un hombre llamado Nacchio fue acusado de 19 cargos de y condenado a seis años de prisión cuando se negó a participar en el programa de vigilancia de la ASN (http://www.onlinejournal.com, 23 de noviembre de 2009).
Tras el ataque del 11 de septiembre, el gobierno de Estados Unidos, en nombre de la lucha contra el terrorismo, autorizó a los departamentos de inteligencia a entrar en las cuentas de correo electrónico de los ciudadanos para vigilarlos y eliminar cualquier información que pudiera amenazar los intereses nacionales. La "Patriot Act" dio más libertad a las agencias encargadas de la aplicación de la ley para pinchar los teléfonos y controlar tanto las comunicaciones a través del correo electrónico como los registros médicos y financieros. El acta también amplió la capacidad de las autoridades de inmigración y aplicación de la ley para detener y deportar a inmigrantes sospechosos de haber cometido actos relacionados con el terrorismo. El acta amplió además la definición del terrorismo, aumentando el número de actividades que las autoridades encargadas de la aplicación de la ley podían prohibir. El 9 de julio de 2008, el Senado de Estados Unidos aprobó el Acta de Enmienda al Acta de Vigilancia de Inteligencia Extranjera, que otorgaba inmunidad legal a las compañías de telecomunicaciones que participaran en programas de escucha y vigilancia y autorizaba al gobierno a interceptar las comunicaciones entre ciudadanos estadounidenses y residentes en el extranjero sin necesidad de recibir la aprobación de un tribunal para así facilitar la lucha contra el terrorismo (The New York Times, 10 de julio de 2008). Las estadísticas muestran que entre 2002 y 2006, el FBI recopiló miles de registros de ciudadanos estadounidenses en forma de correos electrónicos, notas y llamadas. En septiembre de 2009 se estableció un organismo de supervisión de Internet, lo que hizo pensar a los ciudadanos que el gobierno podría utilizar la seguridad en la Red como una excusa para controlar e interferir en los sistemas personales. Un funcionario del gobierno estadounidense dijo en una entrevista concedida al New York Times en abril de 2009 que la ASN había interceptado llamadas y correos electrónicos privados en los últimos meses en una escala que superaba ampliamente los límites legales establecidos por el Congreso el año anterior. Además, la ASN también estaba pinchando los teléfonos de políticos extranjeros, funcionarios de organizaciones internacionales y periodistas conocidos (The New York Times, 15 de abril de 2009). El Ejército también participaba en los programas de vigilancia. Según la cadena de televisión CNN, una organización militar de evaluación de riesgos en Internet con sede en Virginia se encargaba de vigilar blogs oficiales y privados, documentos oficiales, información personal de contacto, fotografías de armas y entradas a las bases militares y otras páginas web que podrían suponer una amenaza para la seguridad nacional.
La supuesta "libertad de prensa" de Estados Unidos está completamente subordinada a sus intereses nacionales y manipulada por el gobierno. Según lo publicado por los medios de comunicación, el gobierno estadounidense y el Pentágono hicieron participar a ex oficiales militares en los informativos de radio y televisión durante las guerras de Irak y Afganistán para glorificar estos conflictos armados, guiar a la opinión pública y conseguir que los ciudadanos apoyaran la ideología antiterrorista (The New York Times, 20 de abril de 2009). A finales de 2009, el Congreso aprobó una ley que imponía sanciones a diversos canales por satélite de origen árabe por emitir contenidos que iban en contra de Estados Unidos y por promover la violencia (http:// blogs.rnw.nl). En septiembre de 2009, ciudadanos que estaban utilizando mensajes de texto y la red social Twitter para organizar manifestaciones se enfrentaron a la policía en Pittsburgh durante la celebración de la Cumbre del G20. Elliot Madison, de 41 años, fue acusado de dificultar la detención de los manifestantes vía internet. La policía también registró su vivienda (http://www.nytimes.com, 5 de octubre de 2009). Vic Walczak, director legal de la Unión de Libertades Civiles de América en Pennsylvania, comentó que esa misma conducta se calificaría en otros países de "violación de derechos humanos", mientras que en Estados Unidos se define como "control necesario del crimen".
III. Sobre los derechos económicos, sociales y culturales
La pobreza el desempleo y la carencia de hogar son problemas graves en los Estados Unidos, donde los derechos económicos, sociales y culturales de los trabajadores no pueden ser garantizados.
La tasa de desempleo en Estados Unidos en 2009 fue la más alta de los últimos 26 años. El número de empresas y personas que cayeron en la bancarrota siguió ascendiendo a causa de la crisis financiera. La Associated Press reportó en abril de 2009 que cerca de 1,2 millones de empresas y personas naturales solicitaron protección por bancarrota en los 12 meses anteriores - cerca de cuatro de cada 1.000 personas, una tasa que dobló a la de 2006 (http://www.floridabankruptcyblog.com). Para el 4 de diciembre de 2009, un total de 130 bancos estadounidenses se habían visto forzados a cerrar a lo largo de ese año debido a la crisis financiera (Chicago Tribune, 4 de diciembre de 2009). Estadísticas dadas a conocer por el Departamento de Trabajo de Estados Unidos el 6 de noviembre de 2009, mostraron que la tasa de desempleo de octubre de 2009 alcanzó el 10,2 por ciento, la más alta desde 1983 (The New York Times, 7 de noviembre de 2009). Cerca de 16 millones de personas estaban sin empleo, con 5,6 millones, o el 35,6 por ciento de los desempleados, habiendo estado sin trabajo durante más de medio año (The New York Times, 13 de noviembre de 2009). En septiembre, alrededor de 1,6 millones de jóvenes trabajadores, o el 25 por ciento del total, carecían de empleo, la tasa más alta desde 1948, cuando se empezaron a llevar registros al respecto (The Washington Post, 7 de septiembre de 2009). En la semana que terminó el 7 de marzo de 2009, las solicitudes de auxilio de desempleo en Estados Unidos ascendían a 5,47 millones, por encima del registro de la semana anterior, que había sido de 5,29 millones (http://www.247wallst.com, 19 de marzo de 2009).
La población en estado de pobreza fue la más numerosa en 11 años. The Washington Post reportó el 11 de septiembre de 2009 que para finales de 2008 un total de 39,8 millones de estadounidenses estaban viviendo en la pobreza, un incremento de 2,6 millones con respecto al dato de 2007. La tasa de pobreza en 2008 fue de 13,2 por ciento, la más alta desde 1998. El número de personas con edades entre los 18 y los 64 años viviendo en la pobreza había llegado a 22,1 millones. Hasta 8,1 millones familias estadounidenses estaban sumidas en la pobreza, el 10,3 por ciento de todas las familias (The Washington Post, 11 de septiembre de 2009). Según un informe de The New York Times publicado el 29 de septiembre de 2009, la tasa de pobreza en la ciudad de Nueva York fue en 2008 de 18,2 por ciento, y cerca del 28 por ciento de los habitantes del barrio del Bronx vivían en la pobreza (The New York Times, 29 de septiembre de 2009). Desde agosto de 2008 a agosto de 2009, más de 90.000 familias pobres de California sufrieron cortes en los servicios de electricidad y gas. Un hombre de 93 años de edad murió de frío en su casa (http://www.msnbc.msn.com). La pobreza llevó a un marcado aumento en el número de suicidios en los Estados Unidos. Se ha reportado que cada año hay aproximadamente 32.000 suicidios en Estados Uuidos, casi el doble de los casos de asesinato, que se situaron en 18.000 (http://www.time.com). La oficina del forense del condado de Los Angeles dijo que la débil economía estaba teniendo impacto hasta en los muertos, ya que cada vez más cuerpos estaban dejando de ser reclamados en el condado debido a que las familias no tenían cómo hacerse cargo de los gastos funerarios. En 2008, un total de 712 cadáveres fueron cremados en el condado de Los Angeles con dinero de los contribuyentes, un incremento del 36 por ciento sobre la cifra del año anterior (The Los Angeles Times, 21 de julio de 2009).
La población que sufrió de hambre fue la más alta en 14 años. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos informó el 16 de noviembre de 2009 que en 2008 un total de 49,1 millones de estadounidenses integrantes de 17 millones de familias, o el 14,6 por ciento de todas las familias del país norteamericano, carecieron de acceso permanente a una alimentación adecuada, en comparación con 13 millones de familias, o el 11,1 por ciento de todas las familias del país, que carecieron de un suministro adecuado de alimentos en 2007, el cual, a su vez, fue el más alto desde cuando el gobierno empezó a llevar registros de "inseguridad alimentaria" en 1995 (The New York Times, 17 de noviembre de 2009). El número de personas que carecieron de "seguridad alimentaria" ascendió de 4,7 millones en 2007 a 6,7 millones en 2008 (http://www.livescience.com). Alrededor del 15 por ciento de las familias aún estaban tratando de obtener comida y vestuario adecuados (The Associated Press, 27 de noviembre de 2009). Estadísticas mostraron que 36,5 millones de estadounidenses, o alrededor de una octava parte de toda la población de Estados Unidos, tomó parte en el programa "Food Stamp", que suministra cupones a la gente de escasos recursos para cambiarlos por comida, en agosto de 2009, con un incremento de 7,1 millones frente a 2008. Sin embargo, sólo dos tercios de las personas elegibles para tal beneficio efectivamente lo recibieron (http://www.associatedcontent.com).
Los derechos de los trabajadores fueron seriamente abusados. The New York Times informó el 2 de septiembre de 2009 que el 68 por ciento de los 4.387 trabajadores con sueldos bajos que participaron en una encuesta dijeron haber experimentado reducción en sus salarios. Y el 76 por ciento de aquellos que habían trabajado horas extras no recibieron la remuneración debida. Además, el 57 por ciento de los entrevistados no recibió certificados de pago para asegurarse de que éste fuera legal y preciso. Sólo el 8 por ciento de las personas que sufrieron heridas graves mientras desempeñaban su trabajo solicitaron compensación. Hasta un 26 por ciento de los encuestados recibió un pago inferior al salario mínimo legal nacional. Entre aquellos que se quejaron con respecto a su sueldo o al tratamiento que recibían, el 43 por ciento experimentó retaliaciones o despidos (The New York Times, 2 de septiembre de 2009). De acuerdo con un reporte de USA Today el 20 de julio de 2009, un total de 5.657 personas murieron en sus lugares de trabajo en territorio estadounidense en 2007, es decir cerca de 17 muertes por día. Alrededor de 200.000 trabajadores del estado de Nueva York resultaban heridos o se enfermaban en sus lugares de trabajo cada año (USA Today, 20 de julio de 2009).
El número de personas sin seguro médico ha venido subiendo durante ocho años consecutivos. Datos revelados por el Buró del Censo de Estados Unidos el 10 de septiembre de 2009 mostraron que 46,3 millones de personas carecían de seguro médico en 2008, lo que equivale al 15,4 por ciento del total de la población, en comparación con 45,7 millones de personas que estaban en el mismo problema en 2007, que a la vez fue el octavo año consecutivo que registró aumento. Alrededor del 20,3 por ciento de los estadounidenses con edades entre los 18 y los 64 años no estaba cubierto por seguros médicos en 2008, por encima del 19,6 por ciento de 2007 (http://www.census.gov). Un estudio dado a conocer por el Commonwealth Fund mostró que la cobertura de seguros de salud para los adultos entre los 18 y los 64 años se redujo en 31 estados de Estados Unidos entre 2007 y 2009 (Reuters, 8 de octubre de 2009). El número de estados con cifras extremadamente elevados de adultos que no estaban cubiertos por seguros médicos se incrementó de dos en 1999 a nueve en 2009. Más de una de cada cuatro personas en Texas carecía de cobertura, siendo este el porcentaje más alto de todos los estados de la unión (http://www.ncpa.org). La ciudad de Houston tenía sin seguro al 40,1 por ciento de sus habitantes (http://www.msnbc.msn.com). En 2008, un total de 2.266 veteranos menores de 65 años murieron por falta de cobertura médica o de servicio médico, cifra 14 superior a la tasa de muertes de militares estadounidenses en Afganistán en ese mismo año (AFP, 11 de noviembre de 2009). Un informe de Consumer International mostró que el 34 por ciento de las familias estadounidenses con ingresos anuales inferiores a 50.000 dólares y el 21 por ciento de los hogares con ingresos anuales por encima de los 100.000 dólares perdió el seguro médico o sufrió una reducción de su seguro médico en 2009. Adicionalmente, dos tercios de los hogares con ingresos anuales por debajo de los 50.000 dólares y un tercio de aquellos con entradas superiores a los 100.000 dólares por año recortaron sus gastos médicos el año pasado. Alrededor del 28 por ciento de los estadounidenses optó por no buscar asistencia médica cuando se sintieron enfermos; de ellos, una cuarta parte no podía hacerse cargo de los gastos médicos; el 22 por ciento pospuso su tratamiento médico; una quinta parte se abstuvo de comprar medicinas prescritas por un médico o de someterse a chequeos médicos; el 15 por ciento ingirió medicamentos vencidos o caducados o no siguió las instrucciones de los médicos de consumir los medicamentos a tiempo, con el fin de ahorrar dinero (World Journal, 8 de octubre de 2009 & http://www.oregonlive.com). Según la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OECD, iniciales en inglés), el promedio de vida en 2007 era de 78,1 años, el cuarto peor entre todos los países miembros de la OECD. Pero el promedio de vida de los miembros de la OECD en ese año fue de 79,1 años (http:/www.msnbc.msn.com).
El número de personas sin techo ha venido aumentando. Estadísticas muestran que para septiembre de 2008, 1,6 millones de personas sin hogar estaban recibiendo alojamiento, y el número en familias creció de 473.000 en 2007 a 517.000 en 2008 (USA Today, 9 de julio de 2009). Desde 2009, el registro de personas sin vivienda en los seis condados del área de Chicago ha subido, con el condado de McHenry experimentando el incremento más notorio - de 125 por ciento frente al año anterior (Chicago Tribune, 28 de noviembre de 2009). Estas familias solamente podían vivir en lugares desvencijados, como vagones. En marzo de 2009, había en Sacramento (California) una vasta ciudadela de tiendas de campaña en la que se congregaban cientos de personas que carecían de vivienda. La policía de Santa Mónica, en el sur de California, recurría regularmente a la fuerza para expulsar de la ciudad a estas personas (www.truthalizer.com). En octubre, varios miles de personas sin techo en Detroit se enfrascaron en una pelea, ante la preocupación de que podrían quedarse sin recibir los subsidios de vivienda del gobierno (USA Today, 8 de octubre de 2009). En diciembre había 6.975 adultos solteros sin vivienda en refugios de la ciudad de Nueva York, sin incluir veteranos militares, gente crónicamente sin hogar y 30.698 personas viviendo en albergues de mediano término para familias sin techo (The New York Times, 8 de octubre de 2009). The Houston Chronicle informó el 16 de marzo de 2009 que grandes cantidades de casas fueron destruidas en Galveston por el huracán Ike en septiembre de 2008, dejando miles de personas sin vivienda. Alrededor de 1.700 familias no recibieron ninguna ayuda, y la mayoría de ellas carece de una residencia fija (Houston Chronicle, 16 de marzo de 2009).
IV. Sobre la discriminación racial
La discriminación racial es un problema social crónico en Estados Unidos.
Los ciudadanos afroamericanos y aquellos pertenecientes a otras minorías son los grupos sociales más desfavorecidos en Estados Unidos. Según un informe publicado por el Buró de Censos de Estados Unidos, los ingresos medios anuales de las familias estadounidenses en 2008 fueron de 50.303 dólares, mientras que la cifra para las familias de origen hispano se situaba en 37.913 dólares, y en los hogares afroamericanos fue sólo de 34.218 dólares, frente a los 55.530 dólares de los blancos no hispanos. El promedio de ingresos de las familias hispanas y afroamericanas representó el 68 y el 61,6%, respectivamente, del que registraron los hogares cuyos miembros eran blancos. En el mismo período, los ciudadanos que pertenecían a grupos étnicos minoritarios ingresaban de media entre un 60 y un 80 por ciento menos que las personas que pertenecían a grupos mayoritarios y poseían similares niveles educativos y experiencia profesional (The Wall Street Journal, 11 de septiembre de 2009; USA Today, 11 de septiembre de 2009). Asimismo, otro informe del citado buró indica que la proporción de blancos que vivían en la pobreza era del 8,6% en 2008, pero la tasa aumentaba a casi el triple entre los ciudadanos afroamericanos y los hispanos, con el 24,7 y el 23,2%, respectivamente (The New York Times, 29 de septiembre de 2009). Alrededor de una cuarta parte de los indios nativos norteamericanos vivían por debajo del umbral de la pobreza. A lo largo de 2008, el 30,7% de los hispanos, el 19,1% de los afroamericanos y el 14,5% de los blancos carecían de seguro médico (Ingresos, Pobreza y Cobertura del Seguro Médico en Estados Unidos: 2008, www.census.gov). De acuerdo con un informe del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos, en el año fiscal 2008 se registraron 10.552 quejas relacionadas con la discriminación en el acceso a la vivienda, el 35% de las cuales fueron consecuencia presuntamente de la exclusión racial (The Washington Post, 10 de junio de 2009). Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en Estados Unidos indicaron que, pese a que los afroamericanos constituían sólo el 12% de la población nacional, representaban casi la mitad de las muertes por infecciones del VIH y SIDA cada año (The Wall Street Journal, 8 de abril de 2009, estadísticas revisadas y publicadas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en Estados Unidos).
En EEEUU las minorías étnicas han sido objeto de discriminación al tratar de conseguir un empleo y en sus puestos de trabajo. Informaciones publicadas en los medios de comunicación del país afirmaban que la tasa de desempleo en Estados Unidos en octubre del 2009 era del 10,2%. En el caso de los afroamericanos, el índice se disparaba hasta el 15,7%, mientras la tasa entre los hispanos ascendía al 13,1%, y la correspondiente a la población blanca se situaba en el 9,5% (USA Today, 6 de noviembre de 2009). El paro entre los ciudadanos negros con edades comprendidas entre los 16 y los 24 años alcanzaba un máximo récord del 34,5%, más del triple de la tasa media. En ciudades como Detroit y Milwaukee, el índice de desempleo entre los ciudadanos de color ascendía al 20% (The Washington Post, 10 de diciembre de 2009). En algunas comunidades de indios americanos, el paro afectaba al 80% de las personas en edad de trabajar (The China Press, 6 de noviembre de 2009). De acuerdo con el Buró de Estadísticas Laborales, la tasa de desempleo entre los hombres afroamericanos con una licenciatura universitaria y 25 años de edad o mayores suponía casi el doble de la correspondiente a los hombres blancos también graduados, al situarse en el 8,5% frente al 4,4%, respectivamente (The New York Times, 1 de diciembre de 2009). A lo largo de 2008, las autoridades federales recibieron un número récord de denuncias por discriminación laboral, con un total de 95.000, de las cuales más de una tercera parte estaba relacionada con casos de discriminación racial (AP, 27 de abril de 2009). Según una investigación de la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo de Estados Unidos, se presentaron cinco denuncias por acoso y discriminación racial contra una compañía con sede en Houston dedicada a la explotación de yacimientos de gas y petróleo (AP, 18 de noviembre de 2009). A finales de mayo de 2009, los ciudadanos de origen afroamericano e hispano representaban un 27% de la población de la ciudad de Nueva York, pero sólo el 3% de los 11.529 bomberos eran negros, y alrededor del 6% hispanos, debido a que el departamento municipal de bomberos excluía injustamente en sus procesos de contratación a centenares de personas de color cualificadas para el trabajo (The New York Times, 23 de julio de 2009).
La discriminación racial también es grave en el sector de la educación de Estados Unidos. De acuerdo con un informe divulgado por el Buró de Censos de Estados Unidos, el 33% de los ciudadanos blancos no hispanos tenían licenciaturas universitarias, mientras que la proporción entre las personas negras era sólo del 20% y entre los hispanos se situaba en el 13% (Buró de Censos de Estados Unidos, 27 de abril de 2009, www.census.gov). Según informaciones dadas a conocer por la prensa, entre los años 2003 y 2008, el 61% de los solicitantes de color y el 46% de aquellos de origen hispano fueron rechazados por todas las facultades de derecho a las que presentaron solicitudes de admisión, en comparación con una proporción de sólo el 34% entre los candidatos blancos (The New York Times, 7 de enero de 2010). Los niños afroamericanos representaban sólo el 17% de los estudiantes de las escuelas públicas de Estados Unidos, pero constituían el 32% del total de alumnos expulsados. Un estudio de la Universidad de Carolina del Norte y la Universidad Estatal de Michigan señalaba que la mayoría de los jóvenes de color se sentía víctima de la discriminación racial en el país (Science Daily, 29 de abril de 2009). De acuerdo con otro estudio realizado entre 5.000 niños en Birmingham, Alabama, Houston y Los Angeles, un 20% de los niños negros y un 15% de los hispanos afirmaron ser objeto de prejuicios raciales. El estudio revelaba que la discriminación racial constituía una causa importante de problemas de salud mental para los pequeños de varias razas. Los niños hispanos que afirmaron haber sido víctimas de actos racistas tenían más del triple de posibilidades que otros niños de sufrir depresión, mientras que la probabilidad de padecer ese tipo de problemas era también más del doble entre los jóvenes de color (USA Today, 5 de mayo de 2009).
En el sistema judicial de Estados Unidos, la discriminación racial es escandalosa. Según las estadísticas del Departamento de Justicia de Estados Unidos, 3.161 hombres y 149 mujeres por cada 100.000 ciudadanos afroamericanos residentes en Estados Unidos a finales de 2008 estaban encarcelados (www.ojp.usdoj.gov/bjs). La proporción de jóvenes negros que habían sido condenados a cadena perpetua sin derecho a libertad condicional en 25 estados era diez veces superior a la de los blancos, y hasta 18 veces mayor en California. En las ciudades estadounidenses más grandes, más de un millón de personas fueron interrogadas por agentes de la policía en las calles, de las cuales casi el 90% eran varones pertenecientes a minorías étnicas. Entre ellos, la mitad eran afroamericanos y el 30% hispanos, pero sólo el 10% eran blancos (The China Press, 9 de octubre de 2009). Un informe divulgado por el Departamento de Policía de Nueva York señalaba que, de las personas implicadas en tiroteos con la policía en 2008 cuyo origen étnico pudo ser determinado, el 75% eran negros, el 22% pertenecían al grupo de los hispanos, y el 3% eran ciudadanos blancos (The New York Times, 9 de octubre de 2009). La organización Human Rights Watch afirmaba en un informe que entre los años 1980 y 2007 la proporción de afroamericanos detenidos por tráfico de drogas en el país era entre 2,8 y 5,5 veces mayor que los ciudadanos blancos arrestados por el mismo delito (www.hrw.org, 2 de marzo de 2009).
Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, la discriminación contra los musulmanes no ha dejado de aumentar. Casi el 58% de los estadounidenses considera que los musulmanes son objeto de "numerosos" actos discriminatorios, de acuerdo con dos sondeos combinados publicados por el Pew Research Center. Casi un 73% de los jóvenes con edades comprendidas entre los 18 y los 29 años eran más proclives a afirmar que los musulmanes eran las personas que sufrían una discriminación más grave (The Washington Times, 10 de septiembre de 2009).
Los inmigrantes viven en la miseria. Según un informe de la sección estadounidense de Amnistía Internacional, más de 300.000 inmigrantes ilegales son detenidos por las autoridades de inmigración de Estados Unidos cada año, y más de 30.000 se encuentran arrestados a diario (World Journal, 26 de marzo de 2009). Al mismo tiempo, cientos de inmigrantes legales son puestos bajo arresto, ven rechazada su entrada al país o incluso son deportados (Sin Tao Daily, 13 de abril de 2009). Un informe de las organizaciones Constitution Project y Human Rights Watch reveló que 1,4 millones de inmigrantes detenidos fueron trasladados a otros lugares entre 1999 y 2008. Decenas de miles de personas que habían residido durante un largo período de tiempo en ciudades como Los Angeles y Filadelfia fueron trasladados, por la fuerza, a centros de detención para inmigrantes en zonas remotas de Texas o Louisiana (The New York Times, 2 de noviembre de 2009). El Colegio de Abogados de la Ciudad de Nueva York recibió una demanda alarmante en octubre de 2008 firmada por 100 hombres, todos ellos retenidos sin cargos criminales en el centro de detención de la calle Varick, situado en Manhattan. La carta describía el hacinamiento y la insalubridad de las instalaciones, en las que se ignoraban las necesidad médicas de los reclusos, quienes eran obligados a trabajar a menudo con el estómago vacío por un dólar al día (The New York Times, 2 de noviembre de 2009). A algunas mujeres que cumplían condena durante el período de lactancia se les prohibía extraer la leche materna en el centro de detención, lo que les provocaba fiebre, dolores, mastitis y la incapacidad de dar de mamar a sus hijos tras su liberación (www.hrw.org, 16 de marzo de 2009). Un total de 104 personas han muerto desde octubre de 2003 mientras se encontraban bajo la custodia del servicio de Inmigración y Control de Aduanas (The Wall Street Journal, 18 de agosto de 2009).
En Estados Unidos, los crímenes relacionados con el odio racial son frecuentes. De acuerdo con las estadísticas publicadas el 23 de noviembre de 2009 por el Buró Federal de Investigación (FBI) de Estados Unidos, se registraron 7.783 crímenes de odio en 2008 en el país, de los cuales el 51,3% estuvo motivado por discriminación racional, y el 19,5% fue consecuencia de prejuicios religiosos (www.fbi.gov/ucr/hc2008/index.html). Entre los delitos vinculados con la discriminación racial, más del 70% se cometieron contra personas afroamericanas. En 2008, las agresiones contra personas de color alcanzaron una proporción de 26 personas por cada 1.000, mientras que los ataques contra ciudadanos blancos tuvieron una incidencia de 18 personas por cada 1.000 (Características de las víctimas, 21 de octubre de 2009, www.fbi.gov). El 10 de junio de 2009 un hombre de 88 años defensor de la supremacía blanca protagonizó un tiroteo en el que asesinó a un vigilante de seguridad afroamericano en el Museo del Holocausto en Washington, e hirió a otras dos personas en el incidente (The WashingtonPost, 11 de junio de 2009, The Wall Street Journal, 11 de junio de 2009). Un informe publicado por el Southern Poverty Law Center aseguraba que un ambiente de intolerancia racial y odio étnico, fomentado por los grupos contrarios a la inmigración y algunos funcionarios públicos, ha alimentado decenas de ataques contra latinoamericanos en el condado de Suffolk, en el estado de Nueva York, durante la última década (The New York Times, 3 de septiembre de 2009).
V. Sobre los derechos de las mujeres y los niños
Las condiciones de vida de las mujeres y los niños en Estados Unidos se están deteriorando y sus derechos no son propiamente garantizados.
Las mujeres no gozan de un estatus político y social igual al de los hombres. Las mujeres componen el 51 por ciento de la población estadounidense, pero sólo 92 mujeres, el 17 por ciento de los escaños, forman parte del actual 111º Congreso de los Estados Unidos. Diecisiete mujeres sirven en el Senado y 75 en la Cámara de Representantes (Members of the 111th United States Congress, http://en.wikipedia.org). Un estudio muestra que las minorías y las mujeres no tienen la posibilidad de ocupar posiciones de privilegio en las más importantes organizaciones de caridad y organizaciones sin ánimo de lucro en Estados Unidos. Dicho estudio revela que el 18,8 por ciento de los jefes ejecutivos de las organizaciones sin ánimo de lucro son mujeres, mientras que en las compañías de la lista Fortune 500 sólo hay un 3 por ciento. Entre las 400 organizaciones de caridad más grandes de Estados Unidos, ninguna organización cultural, hospital, grupo de asuntos públicos, federación judía ni ninguna otra organización religiosa es dirigida por una mujer (The Washington Times, 20 de septiembre, 2009).
Las mujeres estadounidenses tienen dificultades para encontrar empleo, reciben salarios bajos y padecen situaciones financieras desfavorables. De acuerdo con estadísticas de la Comisión para la Igualdad de Oportunidades de Empleo de Estados Unidos (EEOC, iniciales en inglés), el número de denuncias de discriminación en los lugares de trabajo ante esa agencia federal en todo el país se elevó a 95.402 durante el año fiscal de 2008, materializando un aumento del 15 por ciento frente al año fiscal anterior. Las denuncias de discriminación en los lugares de trabajo a causa del sexo del candidato se mantuvo en una proporción alta (EEOC Files Nationwide Hiring Discrimination Lawsuit Against Freeman, www.eeoc.gov, 3 de noviembre de 2009). Según estadísticas reveladas por el Buró del Censo de Estados Unidos en septiembre de 2009, los ingresos promedio de las empleadas de tiempo completo en 2008 fueron de 35.745 dólares anuales, un 77 por ciento de aquellos de los hombres en posiciones correspondientes, cuyo promedio de ingresos fue de 46.367 dólares, inferior al 78 por ciento de 2007 (The Wall Street Journal, 11 de septiembre de 2009; www.census.gov, 10 de septiembre de 2009). De acuerdo con la Associated Press, una farmacéutica que había trabajado en Walmart durante diez años fue despedida en 2004 por exigir un sueldo igual al de sus colegas masculinos (The Associated Press, 5 de octubre de 2009). Para finales de 2008, 4,2 millones, o el 28,7 por ciento de las familias en las que el esposo no estaba presente eran pobres (www.census.gov, 10 de septiembre de 2009). Cerca de 64 millones, o el 70 por ciento de las mujeres en edad laboral de EEUU no disfrutan de seguro médico, ni tienen una cobertura adecuada, además de verse sometidas al pago de altos costos médicos o a la necesidad de incurrir en deudas para cubrirlos, así como a problemas para acceder a la cobertura a causa de sus costos (The China Press, el 12 de mayo de 2009).
Las mujeres son víctimas frecuentes de violencia y asaltos sexuales en Estados Unidos. Se ha reportado que Estados Unidos tiene la tasa más alta de violaciones entre los países que reportan ese tipo de estadísticas. Esta es 13 veces más alta que la del Reino Unido y 20 veces más alta que la de Japón (Ourrence of rape, http://www.sa.rochester.edu). En San Diego, una serie de ataques similares ocurrieron a cinco mujeres que fueron sexualmente asaltadas por un intruso en marzo de 2009 (Sing Tao Daily, 14 de marzo de 2009). De acuerdo con un reporte revelado por el Pentágono, hasta el año 2008 se reportaron más de 2.900 asaltos sexuales en las fuerzas militares, un incremento de cerca del 9 por ciento con respecto al año anterior. Y de éstos, sólo 292 casos desembocaron en juicios militares. El reporte dice que las cifras reales de dichos casos podrían ser entre cinco y diez veces más altas que las reportadas (The evening news of the CBS, 17 de marzo de 2009). La agencia Reuters reportó que con base en entrevistas en profundidad con 40 mujeres militares, diez dijeron haber sido violadas, cinco dijeron haber sido asaltadas sexualmente, incluyendo intento de violación, y 13 más reportaron haber sido objeto de acoso sexual (Reuters, 16 de abril de 2009).
Los niños estadounidenses sufren de hambre y frío. Un reporte del Departamento de Agricultura de Estados Unidos mostró que 16,7 millones de niños, un cuarto del total nacional, no tuvieron suficiente alimentación en 2008 (The Washington Post, USA Today, 17 de noviembre de 2009). La institución de asistencia alimentaria Feeding America dijo en un informe que más de 3,5 millones de niños menores de cinco años enfrentan hambre o desnutrición. Esta cifra equivale al 17 por ciento de los niños estadounidenses de hasta cinco años de edad. En 11 estados, más del 20 por ciento de los niños pequeños estaban en riesgo de padecer hambre. Louisiana, con 24,2 por ciento, tuvo la tasa más alta de inseguridad alimentaria infantil (www.feedingamerica.org, 7 de mayo de 2009). Los niños de hasta 18 años equivalen a más de un tercio de los ciudadanos estadounidenses que viven en la pobreza. Estadísticas del Buró del Censo de Estados Unidos muestran que el número de niños menores de 18 años que viven en la pobreza se incrementó de 13,3 millones en 2007 a 14,1 millones en 2008 (http://www.census.gov, The Washington Post, 11 de septiembre de 2009). De acuerdo con datos del Centro Nacional de Familias sin Hogar, con sede en Estados Unidos, entre 2005 y 2006 más de 1,5 millones de niños carecían de un hogar. Cada año, uno de cada 50 niños se queda sin hogar en Estados Unidos. Entre los niños sin hogar, el 42 por ciento son menores de 6 años, y los afro-americanos e indígenas están representados desproporcionadamente (CNN.com, MSNBUC.com, 10 de marzo de 2009). En 2008, casi una décima parte de los niños estadounidenses no estaban cubiertos por seguros médicos. Se reportó que cerca de 7,3 millones de niños, o el 9,9 por ciento del total del país, carecían de seguros de salud en 2008. En Nevada, el 20,2 por ciento de los niños no contaban con cubrimiento (http://www.census.gov, The Washington Post, 21 de semtiembre). El 13 de agosto de 2009, una junta estatal votó porque California empezara a cancelar los seguros de salud de más de 60.000 niños desde el 1 de octubre. El programa podría llegar a desvincular cerca de 670.000 niños para el final de junio de 2010 (The Los Angeles Times, www.usqiaobao.com, 14 de agosto de 2009). Una investigación liderada por el Centro Infantil Johns Hopkins mostró que la falta de seguros de asistencia médica podría haber llevado o contribuido a la muerte de 17.000 infantes hospitalizados en Estados Unidos en un lapso inferior a dos décadas (Revista de Salud Pública, 30 de octubre de 2009). La gripe A/H1N1 había infectado a cerca de 8 millones de niños menores de 18 años entre abril y octubre de 2009, causando la muerte de 540 de ellos, de acuerdo con los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (USA Today, The Wall Street Journal, 13 de noviembre de 2009).
Los niños estadounidenses están expuestos a la violencia y a vivir con temor. Se ha reportado que 1.494 niños menores de 18 fueron asesinados en todo el país en 2008 (USA Today, 8 de octubre de 2009). Un reporte dado a conocer por el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York el 16 de junio de 2009 mostró que entre 2001 y 2007 el promedio nacional de muertes de menores de edad era de 20 por cada 100.000 niños de entre 1 y 12 años. La tasa de homicidios fue de 1,3 muertes por 100.000 niños en ese mismo grupo (http://www.nyc.gov). Un sondeo llevado a cabo por el Departamento de Justicia de Estados Unidos a 4.549 niños y adolescentes hasta los 17 años entre enero y mayo de 2008 mostró que más del 60 por ciento de los niños encuestados fue expuesto a la violencia en el año anterior, bien directa o indirectamente. Cerca de la mitad de todos los niños entrevistados fueron asaltados al menos una vez en el año anterior, alrededor del 6 por ciento fue victimizado sexualmente, y el 13 por ciento reportó haber sido abusado físicamente en el último año (The Associated Press, 7 de octubre de 2009). Por lo menos 1.227 niños murieron debido a abusos o negligencia en Texas desde 2002 (The Houston Chronicle, 22 de octubre de 2009). De acuerdo con reportes de instituciones estadounidenses e informes de prensa sobre salud pública, en Estados Unidos un tercio de los niños que escapan o son echados de sus casas tienen que realizar actos sexuales a cambio de alimentación, medicamentos o un lugar en el cual permanecera cada año. El sistema de justicia ya no los considera como víctimas juveniles, sino como infractores juveniles (www.usqiaobao.com, 28 de octubre de 2009).
Los casos de niños que deben trabajar en labores agrícolas son abundantes en EEUU. Una organización dedicada a proteger los derechos de los niños reveló que hasta 400.000 pequeños se encuentran trabajando en granjas de Estados Unidos. Davis Strauss, director ejecutivo de la Asociación de Programas de Oportunidad para los Trabajadores del Campo (AFOP), señaló que durante décadas niños, algunas veces de tan sólo ocho años de edad, han laborado en los campos utilizando herramientas afiladas y trabajando en medio de pesticidas peligrosos. El presidente de la Junta de Directores de la AFOP, Ernie Flores, dijo que "un 20 por ciento de las muertes en la agricultura de EEUU corresponde a menores de edad" (Rebelión, España, 14 de octubre de 2009). La Ley de Normas Razonables de Trabajo (FLSA, en sus siglas en inglés) de Estados Unidos permite que un niño mayor de 13 años trabaje bajo un calor de 100 grados en la escala de fahrenheit en una granja, pero no permite que ese niño trabaje en una oficina con aire acondicionado, e incluso les prohíbe trabajar en un restaurante de comidas rápidas.
Estados Unidos es el único país del mundo que no aplica el sistema de libertad condicional a los menores de edad. Las detenciones de jóvenes aumentaron un 44 por ciento entre 1985 y 2002. Muchos niños sólo han cometido crímenes menores pero no lograron obtener asistencia de abogados. Muchos fiscales y jueces hicieron caso omiso de los casos de abusos en las prisiones juveniles.
VI. Sobre las violaciones de los derechos humanos cometidas por EEUU contra otros países
Estados Unidos, con su fuerte poder militar, han perseguido la hegemonía en el mundo, pisoteando la soberanía de otros países y violando sus derechos humanos.
Como el mayor vendedor de armas del mundo, sus acuerdos han extendido la inestabilidad por todo el planeta. Estados Unidos ha expandido su presupuesto militar, que ya se encuentra a la cabeza en la lista global, en un 10 por ciento en 2008, hasta los 607.000 millones de dólares, lo que supone el 42 por ciento del gasto militar de todo el mundo (AP, 9 de junio de 2009). Según un informe del Congreso de Estados Unidos, las ventas de armas al exterior, por parte del país norteamericano, en 2008 aumentaron a 37.800 millones de dólares, en comparación con los 25.400 millones de dólares del año anterior, una subida de casi el 50 por ciento, y que representa el 68,4 por ciento del total de las ventas mundiales de armas, que hasta ahora se encontraban en su cuarto año más bajo (Reuters, 6 de septiembre de 2009). A principios de 2010, el gobierno estadounidense anunció un paquete de venta de armas a Taiwan por valor de 6.400 millones de dólares, a pesar de la enérgica protesta del gobierno y el pueblo chinos, lo que daña seriamente los intereses de seguridad de China, y provocó la indignación del pueblo chino.
Las guerras de Irak y Afganistán no solamente suponen una carga pesada para los propios estadounidenses, sino también han traído innumerables bajas personales y pérdidas materiales a los pueblos de Irak y Afganistán. La guerra de Irak ha supuesto la muerte de más de un millón de civiles iraquíes, ha dejado a otros tantos sin hogar, y ha provocado enormes pérdidas económicas. En Afganistán, siguen ocurriendo todavía hoy los incidentes de matanza a personas inocentes por los militares estadounidenses. El 5 de agosto de 2009, cinco granjeros afganos que estaban cargando pepinos en un camión, murieron por un ataque aéreo de Estados Unidos (http://www.rawa.org). El 8 de junio del año pasado, el Departamento de Defensa de Estados Unidos admitió que una redada puesta en marcha por efectivos de su ejército contra los Talibanes el 5 de mayo provocó la muerte de civiles afganos, debido a que los soldados estadounidenses no actuaron según los procedimientos establecidos. Las autoridades afganas identificaron 147 civiles muertos en esta operación, incluyendo mujeres y niños, mientras que los oficiales estadounidenses fijaron el número de víctimas en menos de 30 (The Philadelphia Inquirer, 9 de junio de 2009).
El abuso de prisioneros es otro de los mayores escándalos de derechos humanos de Estados Unidos. Un informe presentado en la X reunión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en 2009, por su Relator Especial sobre la promoción y protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo, mostró que EEUU ha ejercido una serie de prácticas, incluyendo deportaciones especiales, detenciones secretas y de larga duración, y otras que violan la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura. El relator también aseguró en un informe presentado ante la 64ª Asamblea General de las Naciones Unidas, que Estados Unidos y sus contratistas privados torturaron a hombres musulmanes detenidos en Irak y en otros lugares, forzándoles a hacer pirámides humanas de prisioneros desnudos, coaccionándoles a la conducta homosexual, y desvistiéndolos hasta la absoluta desnudez (The Washington Post, 7 de abril de 2009). La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) ha comenzado a practicar interrogatorios mediante tortura desde 2002. Abogados del gobierno estadounidense revelaron que la CIA se había deshecho de 92 vídeos relacionados con interrogatorios a sosopechosos, de los cuales 12 mostraban el uso de torturas (Washintong Post, 3 de marzo de 2009). Los interrogadores de la CIA utilizaron una pistola y un taladro eléctrico para asustar a un prisionero de Al-Qaeda, y persuadirle para que les facilitara información (The Washington Post, 22 de agosto de 2009). Los memorándum del Departamento de Justicia de Estados Unidos revelaron que la CIA mantuvo a prisioneros encadenados de pie hasta 180 horas, a más de una docena de ellos los privaron del sueño durante al menos 48 horas, a tres durante más de 96 horas, y a uno durante un máximo de casi 8 días. Otro, según los memorándum, llegó a estar 11 días sin dormir (http://www.chron.com). Los interrogadores de la CIA utilizaron el "submarino" o simulacro de ahogamiento en 183 ocasiones contra el principal acusado de tramar los atentados del 11 de septeimbre de 2001, Khalid Sheikh Mohammed, y otras 83 veces contra el presunto líder de Al-Qaeda Abu Zubaydah (The New York Times, 20 de abril de 2009). Un ex prisionero de Guantánamo dijo haber experimentado "torturas medievales" en Guantánamo y en una prisión secreta de la CIA en Kabul (AFP, Londres, 7 de marzo de 2009). En junio de 2006 tres presos de Guantánamo podrían haber muerto en una misma noche por asfixia durante un interrogatorio, y sus muertes fueron encubiertas como suicidios por ahorcamiento, según apunta una investigación de seis meses llevada a cabo conjuntamente por Harpers Magazine y NBC News en 2009 (www.guardian.co.uk, 18 de enero de 2010). Un somalí llamado Mohamed Saleban Bare, dijo en declaraciones a AFP, después de haber pasado ocho años en Guantánamo, que la prisión era "el infierno en la tierra", y que algunos de los otros prisioneros habían perdido la vista, alguno de sus miembros, o habían acabado perturbados mentalmente (AFP, Hargisa, Somalia, 21 de diciembre de 2009). El año pasado, un yemení de 31 años de edad, que permanecía preso en Guantánamo y que había permanecido en huelga de hambre durante un prolongado periodo de tiempo, muiró en un aparente suicidio, después de otros cuatro casos de suicidio registrados a partir de 2002. (The New York Times, 3 de junio de 2009). El gobierno estadounidense alojaba a 600 prisioneros en la base aérea de Bagram (Afganistán). Un informe de las Naciones Unidas criticó el centro de detención de Bagram, indicando que algunos de los antiguos detenidos alegaron haber sido torturados de manera severa, e incluso abusados sexualmente, y que algunos prisioneros permanecieron detenidos hasta cinco años. Según el informe, el centro de detención mantenía a los prisioneros en jaulas, donde alojaban entre 15 y 20 hombres, y que al menos dos de los detenidos murieron en circunstancias cuestionables mientras estaban bajo custodia (IPS, New York, 25 de febrero de 2009). Una investigación del Departamento de Justicia mostró que 2.000 combatientes talibanes que se habían rendido, murieron asfixiados a mano de las fuerzas armadas afganas controladas por el ejército estadounidense (http://www.youroplicicsusa.com, 16 de julio de 2009).
Estados Unidos ha estado construyendo sus bases militares por todo el mundo, y son frecuentes los casos de violaciones de los derechos humanos de los habitantes locales. El país norteamericano cuenta ahora con 900 bases militares en todo el mundo, que albergan a más de 190.000 soldados y otros 115.000 empleados. Estas bases están dañando y contaminando el medioambiente de su entorno. Sustancias tóxicas derivadas de explosiones están causando la muerte de muchos niños locales. Se ha informado de que hacia el final de la presencia de las bases estadounidenses en Subic y Clark (Filipinas), se presentaron unas 3.000 demandas de mujeres locales por violaciones perpetradas por militares estadounidenses de las bases, pero todas fueron desestimadas (http://lexisnexis.com, 17 de mayo de 2009).
Estados Unidos ha matenido su embargo económico, comercial y financiero contra Cuba durante casi 50 años, lo que ha dejado unas pérdidas económicas directas de más de 93.000 millones de dólares a la isla (Abrumador Rechazo Internacional al Bloqueo de EEUU sobre Cuba en Naciones Unidas, www.cubanews.ain.cu). El 28 de octubre de 2009, la 64ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una resolución sobre la moción titulada "Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba", con un recuento de los votos de 187 a favor, tres en contra y dos abstenciones. Con esta resolución se marcó el 18º año consecutivo en que la Asamblea General pide de manera abrumadora que termine el bloqueo a la isla por parte del país norteamericano sin demora.
Estados Unidos está imponiendo su hegemonía bajo la pretensión de "libertad en internet". El gobierno estadounidense monopoliza los recursos estratégicos de la red de manera global, y ha mantenido un férreo control de internet desde la creación de éste. Actualmente existen 13 servidores raíz para la red en todo el mundo, de los cuales, el único servidor raíz principal, y nueve de los otros restantes 12 servidores raíz están localizados en Estados Unidos. Todos los servidores raíz están controlados por la Corporación de Asignación de Nombres y Números en Internet (ICANN, por sus siglas en inglés), que es, por mandato del gobierno estadounidense, el único responsable de la gerencia del sistema de servidores raíz global, el sistema de nombre de dominios (DNS), y las direcciones de protocolos de internet (IP). Estados Unidos ha denegado todas las peticiones de otros países, así como las de organizaciones internacionales, incluyendo las Naciones Unidas, de romper su monopolio sobre los servidores y de descentralizar su poder de gerencia sobre internet. El país norteamericano también ha estado interviniendo en los asuntos internos de otros países, haciendo uso del control que tienen sobre los recursos de internet. Estados Unidos cuenta con una tropa especial de Hackers (piratas informáticos), que está conformado por informáticos reclutados de todas las partes del mundo. Cuando surgieron los disturbios postelectorales en Irán el verano de 2009, los vencidos reformistas y sus aliados utilizaron las herramientas de internet, como Twitter, para difundir sus mensajes. El Departamento de Estado estadounidense pidió al operador de Twitter que retrasara su mantenimiento programado, para ayudar a la oposición a crear un momento favorable para la opinión pública. En mayo de 2009, cierto gigante informático estadounidense, movido por las autoridades de este país norteamericano, bloqueó el servicio de mensajería instantánea de Messenger en cinco países, incluido Cuba.
Estados Unidos está utilizando un sistema llamado "ECHELON" para realizar escuchas a comunicaciones en todo el mundo. Un informe del Parlamento Europeo señaló que el sistema "ECHELON" es una red controlada por Estados Unidos para reunir y analizar información. El sistema es capaz de interceptar y monitorizar el contenido de llamadas telefónicas, fax, e-mail y otros tipos de información digital transmitida vía redes de telefonía pública, por satélite o por vínculos de microondas. El Parlamento Europeo ha criticado a Estados Unidos por utilizar el sistema ECHELON para cometer crímenes como violar la privacidad de civiles, o para espionaje industrial, entre los que se incluye el caso del contrato aeronaútico por valor de 6.000 millones de dólares de Arabia Saudí. Las llamadas de teléfono de la difunta Princesa Diana fueron interceptadas, porque su campaña global en contra de las minas antipersonas entraba en conflicto con las políticas estadounidenses. El Washington Post dijo que estas actividades de espionaje llevadas a cabo por Estados Unidos son recordativas de la época de la Guerra de Vietnam, cuando el país norteamericano impuso escuchas y vigilancia a los activistas antiguerra.
Estados Unidos ignora las convenciones internacionales sobre derechos humanos, y adopta una actitud pasiva ante las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos. El país norteamericano firmó el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales, y Culturales hace 32 años, y la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer hace 29 años, pero todavía no ha ratificado ninguno de los dos. Tampoco ha ratificado la Convención de Derechos de las Personas con Discapacidad. El 13 de septiembre de 2007, la 61ª Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, el documento más completo y autoritario de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas, sin embargo Estados Unidos todavía se ha negado a reconocer la declaración.
Los hechos arriba mencionados muestran que Estados Unidos no sólo tiene un mal registro de derechos humanos dentro de su propio territorio, sino que también es la fuente de muchos desastres de derechos humanos alrededor del mundo. Durante años Estados Unidos se ha impuesto a otros países, considerándose como la "policía mundial de los derechos humanos" e ignorando sus propios problemas al respecto, y ha publicado sus Informes por Países sobre Prácticas de Derechos Humanos anualmente para criticar a otros países, utilizando los derechos humanos como herramienta política para difamar e interferir en los asuntos internos de otras naciones, y buscar sus propios intereses estratégicos. Esto deja claro su doble rasero en cuanto a la cuestión de los derechos humanos, y ha atraído inevitablemente oposición y denuncias por parte de los pueblos del planeta. En un momento en el que el mundo entero está sufriendo de un serio desastre de derechos humanos causado por la crisis financiera mundial inducida por la crisis hipotecaria "subprime" de Estados Unidos, su gobierno continúa ignorando sus propios problemas sobre derechos humanos, y sigue acusando a otros países. Es una verdadera lástima. Por la presente recomendamos al gobierno estadounidense que aprenda sus lecciones de la historia, se coloque en la posición que le corresponde, que trabaje por mejorar su propia situación de los derechos humanos, y rectifique sus actuaciones en este campo.